jueves, 30 de noviembre de 2017

“OPERACIÓN CATALUÑA”: LA JUGADA MAESTRA QUE ENCUMBRE A MARIANO RAJOY EN EL PODER.



El 26 de julio de 2017 Mariano Rajoy, presidente de España, declaró como testigo en el juicio del caso Gürtel donde explicó que la financiación ilegal de su partido, los sobresueldos, el dinero negro y los billetes sucios que habían zanqueado por el Partido Popular eran completamente falsos. Su credibilidad sucumbía a los subsuelos pero el Sistema, conglomerado clandestino que regenta en la sombra, y sostiene, al Régimen del 78, no podía permitir el derrumbe de una fuerza política conservadora que pervierte, con tanta habilidad, la mente libre de sus ciudadanos, y que compra la decencia, con tanta maña, a buena parte de los españoles.

El Partido Popular arriaba hacia los infiernos pues, es muy difícil sostener tanto sadismo a la hora de apropiarse del billete ajeno; sin embargo, el Sistema iba a realizar una maniobra en forma de hoz que para rescatar al PP, al mismo tiempo, que iba a arrojar una balacera brutal contra la nueva socialdemocracia llamada Podemos, disidencia controlada y prefabricada en los laboratorios del psicoanálisis sociológico, para experimentar, si la implosión del Régimen del 78 podía ser posible.

Asimismo, si la gente pobre y la ciudadanía libre se une con el mismo grito no-ideológico contra el régimen, el Sistema tendrá que sentarse a negociar. En lo más interno del Sistema afloraba un miedo que debía ser canalizado y proyectado hacia la plebe; el Partido Popular debía renacer de sus fuegos y, sobre todo, la Constitución debía ser rebautizada como emblema de cohesión comunitaria. Para ello, el Sistema escribió la "Operación Cataluña".

Esta maquinación psicoanalítica debía apelar al inconsciente patriótico de catalanes y españoles en una guerra dialéctica que implicara a todo el estado. Cataluña debía ejercer un acto unilateral de independencia. El golpe secesionista debía enemistar a los ciudadanos libres bajo dos banderas: la catalana independentista y la española. Y para que curtiese efecto, todos los tanques y aviones militares mediáticos debían irradiar el conflicto a través de todos los medios de propaganda, con un despliegue masivo y mayúsculo.

Así, el 1 de octubre de 2017 iba a ser la fecha de la gran farsa. Primeramente, en septiembre, los grandes medios de comunicación debían municionar a la mente colectiva con una batería apocalíptica desde el lema agónico de "España se desmiembra", algo así como: "España ha muerto".  Y de esta forma, en ese 1 de octubre histórico se abrían colegios por toda Cataluña y todo el mundo votaba un referéndum que logró el 90% del "sí a la independencia" del territorio catalán.

Mariano Rajoy, presidente de España, capitán de un poder real limitado e intendente del Sistema, anunció la aplicación del Artículo 155 de la Constitución que el Senado aprobó el 26 de octubre de 2017 con 214 votos a favor y 47 en contra,  ante la celebración de una manada fanática nacionalista rojigualda. Este artículo implicaba cesar a la jefatura suprema de la Generalitat, la aniquilación de los poderes del Parlamento catalán, la fiscalización de la policía autonómica de esa región y la convocatoria de unas elecciones. Nadie tiene ni puta idea de cuál es el Artículo 154 o el Artículo 156, ni siquiera de qué artículos regulan el trabajo y la vivienda digna, pero como el 155 lo dice tanto la tele... En fin, Junqueras terminó en la cárcel y Puigdemont se exilió a Bélgica.

El patriotismo barato, y su instrumento más efectivo, la ideología política, es el mecanismo más solvente de engaño masivo. Esta guerra psicológica es más potente que la creación de una "supuesta" Segunda Guerra Civil. Ahora, catalanes parlan catalán y salen con banderas independentistas a insultar y pegar a los españoles que izan también su bandera y su nacionalismo; y también, los hispanos salen a golpear a los secesionistas. Pobres borregos, no son más que peones enfermos de un Sistema que se ríe de ellos. Todo lo que sucede es un juego de oligarquías.

El 1 de octubre de 2017 los policías y guardia civiles sacaron a hostias a muchas personas de los colegios electorales, y esos ciudadanos catalanistas, secuestrados por una xenofobia dantesca defienden a sus "Mossos ", pero olvidando, las hostias recibidas por éstos, que llevan metiéndoles toda la vida, como en 2011, cuando fue la policía catalana la que repartió garrotazos contra el Movimiento 15-M acunado en Barcelona de manera pacífica. Eso se les olvida
¿Y esta "Operación Cataluña" que implica realmente?

  1. La división y la fractura social entre ciudadanos por su ideología política. Ciudadanos que, de unirse contra el Régimen, podrían dar un susto al Sistema que gobierna en la sombra.
  2.  El rescate de la Constitución y la repatriación de los apátridas que habían defecado contra ella.
  3. El reverdecer del Partido Popular como partido democrática, constitucionalista, legal, de probidad ética y normativa.
  4. La golpiza brutal contra Podemos que queda arrinconado como partido marginal que está al lado de quiénes quieren romper el país.
  5.  El reconocimiento del Artículo 155 como elemento unificador y portador de una higiene moral indispensable.

Con este panorama, un Rajoy enfangando por el cambalache y con las horas contadas en Moncloa es libertado por el Sistema en una jugada psicoanalítica maestra, coadyuvada, por los más poderosos medios de comunicación de masas: exiguos mercenarios.

Y ahora, la gente ve al Partido Popular como los guardianes de la paz, la legalidad, la justicia, la moral... Cuando han derruido las esperanzas y la dignidad de millones de personas con el paro; el hambre; los desahucios; la precariedad intelectual, universitaria, laboral y filosófica; los impuestos sangrantes del recibo de la luz... Y todo al servicio del Sistema, claro. El Partido Popular ha rescatado la democracia, ha defendido junto con el Rey Felipe la legitimidad frente al bandolerismo. ¡Ellos son los héroes y las heroínas!

Podemos, nuevo referente de izquierdas a la espera de aniquilar al PSOE como los soldados nazis que se quedaron en pleno invierno en las fauces de Moscú, en 1941, salen en defensa de los independentistas y caen en la trampa burda de los primerizos en psicoanálisis.

Al final, el núcleo duro morado echa a la puta calle a Dante Fachín, el secretario general de Podem Catalunya, que estaba a favor del referéndum: es el caciquismo del jefe supremo estalinista, un tal Pablo Iglesias. Un gesto que demuestra el autoritarismo de unos pocos, que además, son varones. Pero, lo cierto, es que "los violetas", con la filosofía de aceptar la autodeterminación de los pueblos, copulan un miedo añadido a la población mayoral, y se esparce, el rumor de que "con estos desnortados, España se convierte en los Balcanes". Al final, el PP se emerge como el único garante de la estabilidad nacional en todo el territorio aunque no haya enclave territorial donde no tengan un caso de cohecho.

Los pobres izan la bandera de España y dicen "hay que defender la nación". Los catalanes secesionistas levantan también su bandera, engañados por unos terratenientes que les dejaron en la miseria y se llevaron lo robado a Andorra, ¿un poquito cerquita, no? Qué triste... Ciudadanos que deberían luchar unidos contra la injusticia social y gritar contra oligarcas tiránicos, se tragan el cuento de "catalanistas" y "españolistas", y se matan entre ellos en plena calle, cuando ambos bandos no tienen ni para comer. Los tontos pendientes de las banderas nacionales mientras los Altos Reyes les roban cada bandera de papel de euro... Sin la ideología política no podrían domeñar a  la ciudadanía que nació desnuda, sin banderas. Pero la utopía de quemar todas las banderas y elevar la sílaba comunitaria de la honestidad humana parece inverosímil.

La fauna social hispana-catalana se mata en la calleja más pobre, y mientras tanto, se obstruye mediáticamente el saqueo de los Grandes Poderes: la clase política, la policial, la judicial y la universitaria. Todos ellos por encargo del Sistema como empleadores alunados de una histeria infinita en la que los únicos culpables son los propagadores del insondable analfabetismo.
¿Es casualidad que el referéndum catalán fuese el 1 de octubre? Pues la Fiesta Nacional de España es el 12 de octubre...

La amenaza de secesión catalana y la posible ruptura de España ha colado. Los peperos renacen de su crisis más bestial y se sientan en el trono con seguridad y firmeza. Y además, las élites catalanistas, se cubren en sus grandes políticos (rebautizados como héroes en busca de la libertad de un pueblo oprimido) para acallar la miseria y el desfalco de la gente). Rajoy se queda, el Régimen del 78 resiste y está más fuerte que nunca; el Sistema puede estar relajado. Encima, ahora con Podemos la pulsión de manifestación ha sido perfectamente sublimada...

martes, 28 de noviembre de 2017

La Democracia: Una dictadura del Inconsciente





La dictadura como forma de gobierno se impuso en épocas pasadas, combinándose con la llamada democracia. La primera, era selvática y deambulaba en el plano de la consciencia. La segunda, estaba articulada bajo un engaño adscrito al misterioso estado de inconsciencia: el objetivo era ocultar la verdadera dictadura encubierta.

La dictadura se propagó para emanar un terror inefable. en que la evolución psicológica era muy pobre, el mundo estaba salvaje y no había el suficiente desarrollo a nivel de neurociencia.

En los años 30, Hitler y Stalin no necesitaban más que sus manos opresivas para aplastar a todos aquellos que no aceptasen sus leyes de pensamiento. La dictadura, por sí sola, servía para engendrar un clima de horror donde todos y todas debían doblegarse ante la Idea Suprema del Régimen.

Frente a las dictaduras nazis y bolcheviques en Europa se extendían las democracias francesas e inglesas. En Inglaterra hombres como: Stanley Baldwin, Neville Chamberlain o Winston Churchill; y en Francia, hombres como Albert Lebrun representaban una supuesta democracia que atentaba directamente contra los derechos humanos y la dignidad de los negros del África, quienes eran tratados como esclavos al mismo tiempo que desvalijaban los recursos naturales de sus países.

La dictadura se enarboló para ilustrar un mal visible que debía ser rescatado por su antagonista: la democracia, la liberadora. La democracia fue exhortada como la vía más ecuánime con un lema por el cual es el ciudadano libre el que tiene el poder para cambiar a sus gobernantes, y por ende, las cosas injustas que les parece mal. La gran pregunta a plantear sería qué poder se cambia realmente, ¿es el poder cutáneo o el poder real?

Pero en verdad, esa diferencia de consciencia entre esas dos formas de regencia son falsarias. Sólo existen en el plano del significante, porque las dos, son hijas de una misma madre satánica. La dictadura exterioriza el mal que la democracia endulza, oculta y disfraza.

En la actualidad, la gente cree que la democracia es el sistema más justo; sin embargo, lo que desconocen es que tras esa estructura de elección hay algo más tenebroso. La ciudadanía se cree libre al tener la oportunidad de cambiar de gobernantes cada cuatro años, o cada ocho; e incluso, después de catorce. Los pobladores se dirigen a los colegios electorales, agarran un papelucho y lo meten en una cacerola de madera, y con ello, han tomado conciencia; han empuñado su poder. Pero, ¿qué sucedería si toda la clase política estuviese intervenida por grupos todopoderosos que anidan en la sombra y no salen en los telediarios? ¿Qué se estaría votando entonces? ¿Qué poder tendría el ciudadano en una supuesta democracia?

El Sistema, clan omnipotente que acaudilla en la penumbra sabía que la dictadura era un sistema político vulgar, fútil, mameluco: demasiado evidente. La dictadura sólo opera en la consciencia inmediata. Ahora bien, la democracia concentra un desarrollo psicológico muy superior. Pues, con la dictadura llevas a los populachos al norte a hostias, sin embargo, con la democracia, los llevas al norte acaramelando al gentío con la seducción de que ellos tienen el poder y eligen su propio camino.

Los grandes medios de comunicación venden la idea, en función de quiénes les paguen, de que una ideología política u otra es la mejor, aunque toda la clase política está controlada por grupos clandestinos, regidores del Máximo Poder y controladores de la gran farsa entre gobiernos amancebados y disidencias dominadas.

Con la democracia no eres libre. Tu poder es ilusorio. La dictadura es una cacicada zoquete: salvajismo irracional carente de desarrollo cognitivo, filosófico y espiritual. Sin embargo, la democracia, sistema soberano para engatusar al inconsciente colectivo, es la mejor artimaña para hacer creer al gentío que ellos con su voto pueden cambiar las cosas.

La democracia es una dictadura del inconsciente, misteriosa y laberíntica. La democracia es una forma superior de dictadura; es la evolución intelectual de ésta. 

Si coloco a un gobierno que reparte ensaladas de hostias y apruebo la tortura y la muerte contra los gobernados, antes o después, habrá una revolución para derrocar a ese gobierno, pero, si les digo a los ciudadanos que ellos tienen el poder con su voto, y como grupo oculto me parapeto en los partidos políticos engendrando una guerra dialéctica de izquierdas y derechas, donde los culpables son los primeros o los segundos, la gente estará disuadida, creyendo, que con su elección de urna las cosas puedan cambiar. Luego no cambia nada, todo es lo mismo: hambre, desigualdad, paro, injusticia, expropiación tiránica e impuestos masivos... Así lleven unos o unas ropajes jipis o monarcas, nada cambia porque los gobernantes obscuros de la nación siguen siendo los mismos, pero esa guerra no la vas a lidiar porque su poder es invisible.

Bienvenidos a la democracia, una ilusión para adormecer la respuesta mental del ciudadano inmerso en la quimera de que él tiene el poder, cuando, en verdad, no tiene ninguno. La democracia es la dictadura del inconsciente porque, embebidos en el área de lo onírico, creemos tener un poder real que en verdad es ilusorio. Y los ilusionistas que lideran la sociedad desde el espectáculo hasta la justicia y la política, lo saben: por eso, sólo reclaman su parcela de poder. 

La democracia es la forma de gobierno más solvente para enjaular la respuesta crítica de la ciudadanía, narcotizando, a todo el potencial intelectual libre. Ahora, los políticos repiten hasta la saciedad ese eslogan de "los demócratas", es decir, "los farsantes", que reclaman la supremacía nacional adueñándose de las máximas almas posibles, trabajo inconsciente cardinal para el Sistema, los gobernantes del crepúsculo, los terratenientes del poder real, los que siempre permanecen ocultos.

viernes, 26 de mayo de 2017

¿Por qué el "Che" Guevara fue ensalzado como ídolo? Porque el Sistema es racista. Y Guevara era blanco, de raza aria.

Ernesto Guevara de la Serna.




El Sistema, grupo clandestino que gobierna en la sombra hizo florecer el valor revolucionario como forma de sofocar una posible revolución paralela que podría ser muy peligrosa a sus intereses de control de la mente humana. Para ello, enalteció a una serie de personajes que debían encabezar dicha farsa, todo basado en el personalismo que siempre sume al sujeto social en la más indecorosa servidumbre.

En este sentido, Ernesto Che Guevara de la Serna fue el perfil a ensalzar. Un sujeto sediento de fama, de una familia burguesa, que no había conocido la palabra pobreza en su puta vida. ¿Y por qué? Porque era blanco. Un argentino blanco que se las daba de ario y que se sentía superior al mulato.

Este tío, cuentan, que fue un guerrillero, que con su ayuda divinal, logró ser uno de los artífices de la Revolución Cubana, que en 1959, derrotó a la dictadura de Fulgencio Batista. Pero lo cierto es que era un pésimo estratega militar, de escasa disciplina; y encima, con una afección asmática terrible que le impedía moverse en el escenario de batalla. 

¿No había guerrilleros cubanos, superiores tanto a nivel intelectual como a nivel militar, al Che Guevara para enaltecer en una bandera? Por supuesto, pero El Sistema, racista de base, no podía permitir que un mulato liderase la mística revolucionaria, (que no es más que una farsa llevada a cabo por mercenarios que encontraron en la religiosidad guerrillera una forma de dominar al inconsciente colectivo, sustituyendo un sistema tiránico por otro), y por ello, engendraron la fábula de un blanco, un ario argentino de gran poder fotogénico.

Y todos los cretinos intelectuales con camisetas y banderas de este tío, sin saber que no es más que un invento racista del Sistema. Un grupo todopoderoso que se negaba a mitificar el semblante de un no-ario, un mulato cubano; y que por ello glorificó a este galano de incompetencia militar y pensamiento xenófobo. 

¿Por qué no se idealizó el semblante de un guerrillero cubano? Porque el Sistema, que todo lo domina en la caverna, es racista de alma, pensamiento y entrañas. Luchadores cubanos superiores al Che, en lo filosófico, intelectual, espiritual y militar había centenares, pero eran mulatos...

Las figuras de las que se hace publicidad, como las del Che Guevara, son inoculadas por el Sistema. Este grupo lo domina todo, y lo que tú ves, oyes, hueles y sientes, está condicionado por la propaganda que ellos hagan. Y el 90%, como corderos, siguen el aliento del foco...

Es el gran Ernesto Guevara de la Serna... el axioma del máximo racismo del ario frente al mulato.

El día que Freud amó a Mussolini





En 1933, Freud recibió a una paciente de Roma, de Alta Cuna, como todos a los que ayudaba Sigi, a cambio de grandes cantidades de dinero: el único amigo del médico vienés. 

El papá de la joven, fascista e íntimo amigo del dictador italiano, que ya llevaba 11 años en el poder con la imposición de un régimen coloreado por atrocidades, y sumado, con las carbonizaciones de toda libertad de expresión bajo una táctica de terror basada en la violencia humanitaria, pidió a Freud que le dedicara un libro para el Duce, y Freud, eligió Por qué la Guerra. Después, le dejó una dedicatoria lisonjera que loaba hacia los cielos al dictador norteño:


 "A Benito Mussolini, con el saludo respetuoso de un hombre viejo que reconoce en la persona del dirigente un héroe de la cultura".


 Y a continuación, firmó. ¿Por qué eligió precisamente el libro de Por qué la Guerra? ¿Puede ser que lo hiciera para enaltecer la figura viril y militar del dictador italiano?

En cualquier caso, Freud, burgués de raíz, con sed de fama y poder, no tuvo reparos para ensalzar la figura de un tirano, puesto a que ello, seguramente, le proporcionaría más pacientes, y por tanto, más dinero a sus arcas. Las palabras pueden disiparse ante el testigo mudo del viento, pero los escritos, sentencian e ilustran la catadura moral del personaje.


miércoles, 24 de mayo de 2017

¿Por qué perdió La Alemania Nazi la Segunda Guerra Mundial?









Hay muchas explicaciones políticas de por qué los nazis perdieron la Segunda Guerra Mundial. Sin dejar de mencionar: los fallos militares, como el no arrasar a Gran Bretaña, como invadir a la Unión Soviética sin tener consideración a la climatología infernal rusa, como querer adueñarse de África o como la declaración de guerra contra los Estados Unidos.

Hitler fue un psicópata que de haber adherido a su causa a los judíos hasta habría podido resistir el avance de sus enemigos. Pero ante todo, fue un demente inventado por el Sistema. Se creó a una súperpotencia militar de carácter alucinatorio, bajo las órdenes de un chalado que desarrolló prácticas satánicas de muerte y de tortura, que posteriormente, sería liberado por otras potencias de igualdad maléfica. Por ejemplo, Hitler mató a 7 millones de judíos pero Stalin mató a 10 millones de ucranianos, la mitad niños, en una hambruna deliberada conocida como Holodomor, quitándoles hasta la última migaja de alimento.

La Alemania nazi era racista, por supuesto, y cometió unos genocidios espeluznantes. Pero no dejemos de mencionar lo siguiente: Gran Bretaña era racista y tenía a toda la India sometida; para los mayores colonizadores del mundo, los indios eran subhombres destinados al sometimiento. Stalin era racista también contra los judíos a los que deportó de manera subliminal a Birobiyán; además de sus matanzas de hambruna contra los ucranianos. Los franceses tenían sus colonias en África donde sometían brutalmente a los aborígenes, en trabajos de esclavitud y sueldos de miseria mientras expropiaban todos sus recursos naturales. Y por último, los Estados Unidos eran xenófobos a muerte contra los afroamericanos, a los que trataban como animales, quienes además, crearon campos de concentración con ciudadanos japoneses de igual crueldad que los de los nazis.

Es sencillamente enloquecedor pensar que una sola potencia, a pesar de su gran poder militar y su materia humana sobresaliente, (la Alemania nazi) podía arrasar en soledad contra tres titanes (Gran Bretaña, Unión Soviética y Estados Unidos), y más, teniendo de aliados a una Italia militar de poderío de segundo de orden, y a una Japón anárquica que en nada colaboró con los teutones.

En mi opinión, la derrota nazi se debe a que el Sistema, grupo clandestino de máximo poder que gobernaba entonces en la sombra, y gobierna ahora, no le interesaba la dominación nacionalsocialista en el mundo, y hay una respuesta filosófica: la supremacía de una súper-raza, la que predicaba la Alemania nazi, por encima de todas las demás, sin oposición, no podía financiar la base ontológica que el Sistema necesitaba para someter a los seres humanos. Sin embargo, la idea comunismo-capitalismo sí refrendaba esa posición dualista que el Sistema necesitaba.

Es por eso que los nazis son derrotados por la Unión Soviética racista de Stalin y los Estados Unidos racistas de Harry Truman, en dos frentes separados que se llegan a encontrar. El bando que gana no es el que predica la superioridad racial de unos arios rubios de ojos azules que no tienen oposición, sino la unión dual de dos rostros (comunismo-capitalismo), que en pugna ficticia, pueden esclavizar a las personas humanas bajo la directriz de dos hemisferios aparentemente diferentes.

Tras la Segunda Guerra Mundial, dos estados quedaron separados dentro de Alemania, el occidental, comandado por Estados Unidos, y el oriental, liderado por los soviéticos, y de ahí nació la Guerra Fría, con el choque de dos ideas  fantasmagóricas disputándose el orden mundial.

Ese súperhombre nietzscheano desvirtuado por los nazis a su propio beneficio y que nada tiene que ver con el que describió Nietzsche, de un ente Supremo de piel aria, por encima de los demás hijos de la Tierra, sin oposición racial alguna, no interesaba filosóficamente hablando a los verdaderos líderes de la Tierra, los jefes en la penumbra, los que fecundaron la Segunda Guerra Mundial en 1939.




¿Y por qué Stalin y Hitler no se aliaron? Porque lo cierto es que los soviéticos, en su lucha de clases, habían trasladado la idea del súperhombre nieztscheano, también distorsionado, para su propio lucro, pero a través de la sociología: donde unas clases sociales eran superiores a otras. Si se hubieran aliado los dos conceptos el binomio no habría podido fortalecer la necesidad dualista de confrontación que el Sistema necesitaba para dirimir al individuo.

De ahí, que el Sistema pusiera todas las armas para que Hitler rompiera su pacto con Stalin de no agresión firmado en 1939, cuando ambos dictadores se repartieran Polonia: cuando bolcheviques y nazis atacaron desde dos lados opuestos cometiendo el genocidio, la tortura y la deportación contra los polacos, pues eran la misma raza de asesinos. 

Asimismo, cuando los alemanes entraron en territorio rojo en 1941, en el momento estacional más indicado, para que los soviéticos pudieran resistir, con una brigada de choque feroz, y esperar así, a la contrariedad temporal del invierno más terrible donde los rusos eran los mejores, sobre todo, con su brigada siberiana, el colapso germano estaba asegurado. Algo que más adelante, se corroboraría, con el giro que dio la guerra tras la derrota hitleriana en Stalingrado. Hitler aseguró que los servicios secretos alemanes le habían engañado sobre el poder militar soviético (en una conversación secreta grabada por un ingeniero, Adolf Hitler se asombraba de los más de 30.000 tanques soviéticos que había derribado, y aún así, los bolcheviques resistían), pero para mí, fue el Sistema quien le metió en la madriguera llamada Unión Soviética. 

El Sistema dinamitó Pearl Harbor para que Japón sólo se preocupase de Estados Unidos y no interviniera en la Unión Soviética. Los errores del Eje fascista estaban calculados milimétricamente. Cuando los soviéticos recuperaron el territorio perdido por las hordas nazis, se dirigieron a atacar Berlín, con la ayuda de un segundo frente estadounidense-británico que entró por Normandia (Francia). Era la guerra en dos orillas separadas que Alemania no podía resistir: Estados Unidos y La Unión Soviética derribaron el imperio nazi, y con ello, se edificó la sociedad dualista (capitalista-comunista) que el Sistema necesitaba para domeñar al inconsciente colectivo.





De esta forma, el Sistema pudo imponer con la derrota nazi su modelo bicerebral: comunismo y capitalismo, desde el semblante estadounidense combinado con el soviético. Un imaginario prefabricado que procreaba la oposición que el Sistema sí requería para su dominación.





Éste sería el nuevo mapa de Alemania tras la derrota nazi en 1945. Estados Unidos y la Unión soviética llevan la voz cantante. Berlín quedaría también dividida por las potencias de Los Aliados.





Tras la Segunda Guerra Mundial, el mundo quedaría dividido en dos bloques: el azul-capitalista y el rojo-comunista.





La idea de una súper-raza, de un súperhombre por encima de todos los demás, sin oposición, no interesaba al Sistema. De ahí, la derrota nazi.











lunes, 22 de mayo de 2017

El cáncer de España: "La Dedocracia"

Miguel Blesa y José María Aznar representan al elegido y al elector. La Dedocracia más abyecta.




Entre 2008 y 2014 los gerifaltes de España por orden del Sistema, poder real cobijado en la clandestinidad, engrosaron 46.000 millones de euros a la carterista banca española, provocando que el déficit aumentara un 4,4 % del Producto Interior Bruto; igual pensaban que la adquisición del dinero negro del narcotráfico, que llega desde Andalucía y Galicia, sumado al del tráfico de armas y al de prostitución podía paliar la cosa, pero no parece que haya sido así.

Aznar, jefe de contratación de personal, decadente, colocó a dedo a Miguel Blesa al frente de Caja Madrid: un ejemplo de la ruinosa dedocracia que ha convertido a España en una gangrena sempiterna donde delincuentes de caja fuerte y maletín de piel han saqueado el país.

Así, Blesa compró un banco (Banco de Florida) por valor de 867 millones de euros, una minucia... Lo hizo en 2008, y en 2013, Bankia, la nueva Caja Madrid fusionada con otras cajas, lo vendió a los chilenos por 685 millones: un fiasco que pondría en la calle a cualquier persona honesta. 

Al final, Blesa entra en la cárcel y en menos de 24 horas sale a la calle tras pagar una fianza de 2,5 millones de euros. Podrían haberla puesto en 25 millones y seguro que habría podido pagarla también. 

Ahora bien, es curioso que un tipo capaz de comprar un banco por 867 millones de euros, que según muchos expertos fue tres veces superior a su precio real salga a la calle con una fianza de 2,5 millones de euros... Operaciones de centenas y cauciones en unidades, algo no cuadra. 

La justicia en España sigue lo útil para sus intereses, no lo justo. Quizás, si los alfiles y los caballos del gran robo son condenados a la cadena perpetua o dos decenios de cárcel, muchos, no pondrían la cara para zarpar la mantequilla del tarro con los dedos desnudos.

Blesa, incompetente natural y desvergonzado genético, fue cribado por Aznar precisamente para ello. "Yo tampoco tengo culpa de haber escogido a un escombro intelectual al frente de un banco de máximo poder", pensará él, o quizás, algún votante derechista de creencia ciega. No hay mejor cosa para el despilfarro y la impudicia que poner a supuestos bobos al mando de operaciones de gran calado, que además, implican, directamente, a la madre patria: Estados Unidos.

Así, Blesa hizo otras cosas de lumen perdulario como soltar 3.000 millones de condominios preferentes que fueron cazados por 300.000 ahorradores incrédulos que creyeron en un Sistema que no hace más que desplumarles: ¿Quién puede creer en un banco cuyo pilar cardinal está fundamentado en el robo? ¿Quién puede creer en la palabra de un banquero, obrero de un Sistema de latrocinio? Años después, el 70% del capital inyectado por parte de los inversores se ha perdido. Y curiosamente, el 43% de esa gente es mayor de 65 años. Dentro de 50 años, con la llegada de la Tercera Guerra Mundial, y el barrido casi total que harán en todo el planeta, estas cosas lo solucionarán con una eutanasia generalizada...

Asimismo, Aznar tuvo claro a quién poner como mandatario cuentacorrentista, y si le preguntan por el tema, años subsiguientes, acerca del saqueo de la banca del oso verde, pues dirá que son errores... De hecho, dijo explícitamente sobre Blesa: 


"Siempre le he tenido y le tengo por persona capaz y competente. Cualquier persona en el ejercicio de una actividad puede tener aciertos o errores. Pero yo no he visto en ningún caso, en ningún momento, en ningún sitio, que haya sido acusado de cometer ningún delito". 


¿Errores? Errores que nos conducen al sumidero de la pobreza mientras los poderosos se hicieron millonarios. Errores que al ciudadano libre le hacen pensar que quien se mete en esas operaciones será porque algo querrá llevarse...

Al final, lo que pasa es que los que trabajan para el Sistema son lo fuertes de la sociedad. Están colocados por dedocracia, no, porque sean fuertes. Y esto quiere decir, que con fianzas pobres salen de las cárceles, sus causas se archivan; y todo queda en un mal entendido, en un error, en un fracaso sin tentativa maligna, en una mala gestión... en un colapso que no podía ser previsto con anterioridad: por ignorancia, accidente lacónico o falta de intelección y reflexión en las consecuencias terminantes.

Los pobres a pasar hambre, y si roban 1.000 euros a Hacienda al calabozo sin menor dilación. La justicia, que en su base dicta lo moral y lo inmoral, ha sembrado una sociedad para ajusticiar a los pobres guareciendo a los ricos, y para ello, se urbaniza un modelo social de débiles y fuertes en el que el 75% de los primeros es aplastado por los segundos. ¿Algún juez pisará algún día la cárcel? Probablemente es que nuestros jueces españoles están hechizados por la santidad, y ni uno ha besado un cohecho: ni de grandes empresarios, ni de grandes sindicalistas, ni de portamesalinas, ni de pasadores de coca y hachís; mucho menos, de políticos, presidentes de fútbol, monarcas, faraones de los servicios secretos o asesinos.

Finalmente, lo que está claro es que este país está cebado por la putrefacción amarilla. Es un cenagal del alto robo y de la impunidad para el mismo. Y todo está amurallado por la pasión roja que encierra a lo amarillo en dos frentes, degollando cualquier escapatoria.

La dedocracia es el trastorno mortal de una sociedad enferma, por contra, la consecución de un puesto por meritocracia es su desinfección más veloz. 

Matemos a la dedocracia y podremos salvar parte de este país ulcerado por unos fuertes, que sin la menor gallardía o personalidad, ocupan el lugar del fuerte inmerecidamente, y en vez de ir al Hades, dominan a los débiles (al pueblo llano inmóvil). Qué triste... Todo se ha subvertido, pues los débiles son los que gobiernan y se sientan en la silla del fuerte. Pero el pueblo, que está en el fango por falta de lucha y cultura camina ciego de alma. Y todo, sin olvidar como los poderosos han encadenado a Zeus y Hera, pues se han colocado sobre la moral y lo inmoral, barriendo cualquier principio, con la conquista de la amoralidad; salvaguardando a sus súbditos, y enchironando, a los que choran para atocinar un cuerpo famélico.





















jueves, 18 de mayo de 2017

El nacionalismo cartagenero sin terrorismo




Cartagena es un municipio de la provincia de Murcia y de la Región de Murcia que, por su pasado épico, cartaginés y romano, siempre reclamó su independencia de los murcianos, pues algunos cartageneros, sintieron y sienten ser de una raza aparte, aunque la sangre y la fonología sea la misma con respecto al resto de la tierra murciana.

Los nacionalistas cartageneros siempre manifestaron que Murcia les había robado su historia y tenía sometida a Cartagena en la deshonra de ser un simple municipio como Ojós, un municipio del Valle de Ricote, en el norte de Murcia, que ni tiene 600 habitantes, cuando Cartagena tiene casi 220.000 seres humanos en su cabildo.



Partido independentista cartagenero.




El Partido Cantonal de Cartagena lo tiene claro: Cartagena merece ser una provincia marítima por su historia, por su puerto, por su poder militar, su turismo, su naturaleza y su industria. Pero la independencia que Albacete logró de Murcia o que Madrid consiguió para ser una comunidad autónoma independiente no parece que sea para los hijos del cartaginés Asdrúbal el Bello. 

Eso sí, debemos recalcar que los cartageneros no han recurrido al terrorismo contra los murcianos, algo que los independentistas vascos sí hicieron contra el Reino de España desde el brazo psicótico de los asesinos de ETA. Una cosa es demandar ser una provincia y otra es reivindicar una nación.

Aunque debemos señalar que los cartageneros tienen su propio mapa de independencia en el que seducirían a una serie de municipios anexos para que se anudaran junto al municipio de Cartagena en la formación de una provincia independiente de Murcia.

Si Cartagena llegara a ser provincia, cosa improbable, seguiría ligada a la Región de Murcia. Murcia, con 450.000 habitantes, es la ciudad capitalina de mayor poder gubernativo de todo el territorio.



Los nacionalistas pretenden unir el Campo de Cartagena con el Mar Menor para formar una provincia autónoma.


Éste sería el territorio de la nueva provincia de Cartagena, delimitado en el gran Campo de Cartagena.

Aunque algunas voces con gritos de avidez pretenden unir también al municipio de Mazarrón, algo que divide a separatistas cartageneros. Lo que sí es claro es que el primer municipio a conquistar es La Unión, de casi 20.000 ciudadanos que logró en 1860 su separación de Cartagena. A este territorio se sumarían Fuente Álamo (16.000 habitantes), Torre Pacheco (34.000 habitantes); y las alcaldías costeras de Los Alcázares (15.000 habitantes), San Javier (32.000 habitantes) y San Pedro del Pinatar (25.000 habitantes): 127.000 habitantes que se sumarían a los casi 220.000 del concejo de Cartagena. Una provincia de casi 350.000 personas.


Éste sería el enclave de la utópica provincia de Cartagena. Un sueño de nacionalistas, de segregacionistas perversos.


Y no será que no hay fanáticos que no lo exijan... Esta pancarta luce en el estadio Cartagonova del equipo de fútbol de la ciudad portuaria.


La masa social se refugia en el patriotismo de las banderas para glorificar un orgullo que sólo lleva al odio y a la miseria extremista.


José López que llegó a la alcadía de Cartagena en 2015, con su partido político, Movimiento Ciudadano, espetó en 2016 que Cartagena se anexionaría a Almería o Alicante si su tierra no era reconocida como provincia independiente de la potencia murciana. De hecho, este mandatario levantó la bandera secesionista cartagenera en el ayuntamiento, 142 años después, rememorando la independencia del Cantón de Cartagena del resto del Estado español durante 185 días, suceso acaecido en la Primera República Española, en 1873, y que finalizó con un asedio militar cruento.



José López que será alcalde de Cartagena por valor de dos años, media legislatura, llegó al poder con el apoyo de sus cinco ediles de MC, Movimiento Ciudadano; el visto bueno de seis ediles del PSOE, que tendrá que colocar a su máxima dirigente, al frente del municipio, los dos últimos años de legislatura; y el sustentáculo de Podemos, con tres ediles, a través de su plataforma encubierta Cartagena Sí Se Puede. Este hombre tuvo claro que para ser importante en política hay que ser nacionalista, excéntrico y patibulario: de ahí su demanda pancartagenera

Asimismo, lo que debemos celebrar es que Cartagena nunca usó medios terroristas contra Murcia. No hubo disparos ni coches-bomba, ni secuestros, ni extorsiones, ni pistoleros andantes. Lo que sí hubo es gamberrismo de calle cuando quemaron la sede de la Asamblea Regional en 1992, con el lanzamiento de un cóctel molotov, pero ese acto fue protagonizado por la revuelta de trabajadores de la minería, la metalurgia y currantes de astillero, que ante Murcia querían defender su trabajo.

No hubo actos terroristas ni contra personas, ni contra bienes materiales, de los independentistas cartageneros hacia Murcia. 

Para ello, habría que remontarse a 1873, cuando se fundó la Primera República. Cartagena declaró su independencia de España y pidió unirse a Estados Unidos, que jamás contestó a su petición. El 12 de julio una bandera roja, enorme, de tela, se alzó en el castillo de San Julián y se bautizó el Cantón de Cartagena, síntoma del nacionalismo genético de las gentes costeras. El cantonalismo cartagenero estuvo 185 días viviendo como estado independiente de España hasta que el ejército español republicano arrinconó a Cartagena por tierra y mar, y sus sueños soberanistas fueron decapitados: una intentona de independencia fallida. El resultado fue: miles de muertos, 300 edificios despedazados y 2.000 con grandes roturas. Sólo 30 edificaciones no fueron alcanzadas por los bombardeos del Estado español; con el lanzamiento de 1.000 proyectiles al día quedaba claro que la derrota era matemática.

Asimismo, el Partido Cantonal volvió al poder en Cartagena 100 años después, entre 1987 y 1991, en plena ebullición militar de ETA, en su agresión sádica contra civiles españoles; policías y militares. Pero los escisionistas cartageneros nunca abrazaron el lenguaje del terror de las armas. De hecho, sería en 1990, con el Partido Cantonal en el poder, cuando los etarras explosionarían un coche bomba en Cartagena que se oiría en un radio de 20 kilómetros, en la casa cuartel de la Guardia Civil, sin provocar ninguna muerte aunque sí 17 heridos y cuantiosos daños materiales. Un atentado que pudo ser una masacre por el bombazo del vehículo cargado con 80 kilos de explosivo y metralla.


Imágenes del atentado de ETA contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Cartagena en 1990.



Murcia jamás le arrebató la historia a Cartagena. Carthago Nova fue una ciudad histórica de las más influyentes de Hispania, pero Cartagena, es un municipio importante, con el principal puerto militar de España, pero no es nada más que eso: un municipio. El pasado rico no garantiza un presente luminoso, y Murcia, desde la Taifa de Murcia y el Reino de Murcia, desarrolló su propia historia, no robó nada a nadie.

El pancartagenerismo sólo es un avispero de pillaje, oportunismo de acaudalados, sembradura intangible de odio, plantación de vanidades varias, enlodamiento en orgullos miserables, fabricación ruin de prepotencias insanas y génesis de prostituciones intelectuales de carácter histórico. Es decir, maniobras políticas de quienes, bajo beneficios particulares, quieren absorber el imaginario dominante, con el azote de banderas, que en nada purifican la espiritualidad interior, salvo el engordamiento de la billetera particular del sediento de poder y fama.


Sólo debemos celebrar que nunca existiera terrorismo cantonalista de los independentistas cartageneros contra los murcianos.