El 26 de julio de 2017 Mariano Rajoy, presidente de España, declaró como testigo en el juicio del caso Gürtel donde explicó que la financiación ilegal de su partido, los sobresueldos, el dinero negro y los billetes sucios que habían zanqueado por el Partido Popular eran completamente falsos. Su credibilidad sucumbía a los subsuelos pero el Sistema, conglomerado clandestino que regenta en la sombra, y sostiene, al Régimen del 78, no podía permitir el derrumbe de una fuerza política conservadora que pervierte, con tanta habilidad, la mente libre de sus ciudadanos, y que compra la decencia, con tanta maña, a buena parte de los españoles.
El Partido Popular arriaba hacia los infiernos pues, es muy difícil sostener tanto sadismo a la hora de apropiarse del billete ajeno; sin embargo, el Sistema iba a realizar una maniobra en forma de hoz que para rescatar al PP, al mismo tiempo, que iba a arrojar una balacera brutal contra la nueva socialdemocracia llamada Podemos, disidencia controlada y prefabricada en los laboratorios del psicoanálisis sociológico, para experimentar, si la implosión del Régimen del 78 podía ser posible.
Asimismo, si la gente pobre y la ciudadanía libre se une con el mismo grito no-ideológico contra el régimen, el Sistema tendrá que sentarse a negociar. En lo más interno del Sistema afloraba un miedo que debía ser canalizado y proyectado hacia la plebe; el Partido Popular debía renacer de sus fuegos y, sobre todo, la Constitución debía ser rebautizada como emblema de cohesión comunitaria. Para ello, el Sistema escribió la "Operación Cataluña".
Esta maquinación psicoanalítica debía apelar al inconsciente patriótico de catalanes y españoles en una guerra dialéctica que implicara a todo el estado. Cataluña debía ejercer un acto unilateral de independencia. El golpe secesionista debía enemistar a los ciudadanos libres bajo dos banderas: la catalana independentista y la española. Y para que curtiese efecto, todos los tanques y aviones militares mediáticos debían irradiar el conflicto a través de todos los medios de propaganda, con un despliegue masivo y mayúsculo.
Así, el 1 de octubre de 2017 iba a ser la fecha de la gran farsa. Primeramente, en septiembre, los grandes medios de comunicación debían municionar a la mente colectiva con una batería apocalíptica desde el lema agónico de "España se desmiembra", algo así como: "España ha muerto". Y de esta forma, en ese 1 de octubre histórico se abrían colegios por toda Cataluña y todo el mundo votaba un referéndum que logró el 90% del "sí a la independencia" del territorio catalán.
Mariano Rajoy, presidente de España, capitán de un poder real limitado e intendente del Sistema, anunció la aplicación del Artículo 155 de la Constitución que el Senado aprobó el 26 de octubre de 2017 con 214 votos a favor y 47 en contra, ante la celebración de una manada fanática nacionalista rojigualda. Este artículo implicaba cesar a la jefatura suprema de la Generalitat, la aniquilación de los poderes del Parlamento catalán, la fiscalización de la policía autonómica de esa región y la convocatoria de unas elecciones. Nadie tiene ni puta idea de cuál es el Artículo 154 o el Artículo 156, ni siquiera de qué artículos regulan el trabajo y la vivienda digna, pero como el 155 lo dice tanto la tele... En fin, Junqueras terminó en la cárcel y Puigdemont se exilió a Bélgica.
El patriotismo barato, y su instrumento más efectivo, la ideología política, es el mecanismo más solvente de engaño masivo. Esta guerra psicológica es más potente que la creación de una "supuesta" Segunda Guerra Civil. Ahora, catalanes parlan catalán y salen con banderas independentistas a insultar y pegar a los españoles que izan también su bandera y su nacionalismo; y también, los hispanos salen a golpear a los secesionistas. Pobres borregos, no son más que peones enfermos de un Sistema que se ríe de ellos. Todo lo que sucede es un juego de oligarquías.
El 1 de octubre de 2017 los policías y guardia civiles sacaron a hostias a muchas personas de los colegios electorales, y esos ciudadanos catalanistas, secuestrados por una xenofobia dantesca defienden a sus "Mossos ", pero olvidando, las hostias recibidas por éstos, que llevan metiéndoles toda la vida, como en 2011, cuando fue la policía catalana la que repartió garrotazos contra el Movimiento 15-M acunado en Barcelona de manera pacífica. Eso se les olvida
¿Y esta "Operación Cataluña" que implica realmente?
- La división y la fractura social entre ciudadanos por su ideología política. Ciudadanos que, de unirse contra el Régimen, podrían dar un susto al Sistema que gobierna en la sombra.
- El rescate de la Constitución y la repatriación de los apátridas que habían defecado contra ella.
- El reverdecer del Partido Popular como partido democrática, constitucionalista, legal, de probidad ética y normativa.
- La golpiza brutal contra Podemos que queda arrinconado como partido marginal que está al lado de quiénes quieren romper el país.
- El reconocimiento del Artículo 155 como elemento unificador y portador de una higiene moral indispensable.
Con este panorama, un Rajoy enfangando por el cambalache y con las horas contadas en Moncloa es libertado por el Sistema en una jugada psicoanalítica maestra, coadyuvada, por los más poderosos medios de comunicación de masas: exiguos mercenarios.
Y ahora, la gente ve al Partido Popular como los guardianes de la paz, la legalidad, la justicia, la moral... Cuando han derruido las esperanzas y la dignidad de millones de personas con el paro; el hambre; los desahucios; la precariedad intelectual, universitaria, laboral y filosófica; los impuestos sangrantes del recibo de la luz... Y todo al servicio del Sistema, claro. El Partido Popular ha rescatado la democracia, ha defendido junto con el Rey Felipe la legitimidad frente al bandolerismo. ¡Ellos son los héroes y las heroínas!
Podemos, nuevo referente de izquierdas a la espera de aniquilar al PSOE como los soldados nazis que se quedaron en pleno invierno en las fauces de Moscú, en 1941, salen en defensa de los independentistas y caen en la trampa burda de los primerizos en psicoanálisis.
Al final, el núcleo duro morado echa a la puta calle a Dante Fachín, el secretario general de Podem Catalunya, que estaba a favor del referéndum: es el caciquismo del jefe supremo estalinista, un tal Pablo Iglesias. Un gesto que demuestra el autoritarismo de unos pocos, que además, son varones. Pero, lo cierto, es que "los violetas", con la filosofía de aceptar la autodeterminación de los pueblos, copulan un miedo añadido a la población mayoral, y se esparce, el rumor de que "con estos desnortados, España se convierte en los Balcanes". Al final, el PP se emerge como el único garante de la estabilidad nacional en todo el territorio aunque no haya enclave territorial donde no tengan un caso de cohecho.
Los pobres izan la bandera de España y dicen "hay que defender la nación". Los catalanes secesionistas levantan también su bandera, engañados por unos terratenientes que les dejaron en la miseria y se llevaron lo robado a Andorra, ¿un poquito cerquita, no? Qué triste... Ciudadanos que deberían luchar unidos contra la injusticia social y gritar contra oligarcas tiránicos, se tragan el cuento de "catalanistas" y "españolistas", y se matan entre ellos en plena calle, cuando ambos bandos no tienen ni para comer. Los tontos pendientes de las banderas nacionales mientras los Altos Reyes les roban cada bandera de papel de euro... Sin la ideología política no podrían domeñar a la ciudadanía que nació desnuda, sin banderas. Pero la utopía de quemar todas las banderas y elevar la sílaba comunitaria de la honestidad humana parece inverosímil.
La fauna social hispana-catalana se mata en la calleja más pobre, y mientras tanto, se obstruye mediáticamente el saqueo de los Grandes Poderes: la clase política, la policial, la judicial y la universitaria. Todos ellos por encargo del Sistema como empleadores alunados de una histeria infinita en la que los únicos culpables son los propagadores del insondable analfabetismo.
¿Es casualidad que el referéndum catalán fuese el 1 de octubre? Pues la Fiesta Nacional de España es el 12 de octubre...
La amenaza de secesión catalana y la posible ruptura de España ha colado. Los peperos renacen de su crisis más bestial y se sientan en el trono con seguridad y firmeza. Y además, las élites catalanistas, se cubren en sus grandes políticos (rebautizados como héroes en busca de la libertad de un pueblo oprimido) para acallar la miseria y el desfalco de la gente). Rajoy se queda, el Régimen del 78 resiste y está más fuerte que nunca; el Sistema puede estar relajado. Encima, ahora con Podemos la pulsión de manifestación ha sido perfectamente sublimada...

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