Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid. La sede de la Casta Universitaria que hay que ayudar a perecer.
Como andariego de la
vida decidí aterrizar en la Complutense para hacer un máster, el de Psicoanálisis y Teoría de la Cultura:
3.600 pavos. Se imparte en la facultad de Filosofía, aunque es muy polifacético
pues, se dan asignaturas en distintas facultades; lo que es algo muy positivo,
para corroborar, los distintos enfoques y las distintas personas que trabajan en
cada sección. Elegí la Complu porque es pública, y el ambiente, es una mixtura
soberbia, de pensamientos, razas, géneros…
Lamentablemente, de lo que voy a
hablar es de la decadencia más absoluta, que por desgracia, gobierna el
sistema universitario, y que va, unida, al sistema en general, que manda en
esta nación. Y hablaré, no desde el semblante de la víctima, sino, desde el
rostro del atacante. Merece la pena leerlo, sobre todo, si algún sujeto de
poder, de la Complutense, te persiguió con injusticia. Se debería crear una
disidencia independiente contra todos los abusadores de poder. Como me dijo un
bibliotecario, muy amigo mío: Hace 20 años había
libertad de expresión en la universidad,
ahora, está todo muerto.
Asimismo, hay un problema en
España, ¡qué coño!, más bien, hay montones, pero el epicentro de nuestra
calamidad viviente es que nuestra nación está regida por los débiles nietzscheanos, así de simple. Es
decir, las personas con posición de poder que abusan del mismo, y ejercen una
fuerza autocrática para amedrentar a los que tienen abajo. El débil, en Nietzsche, es el que posee la voz suprema del fuerte, que es, el decente, el
educado, el que tiene personalidad; el sabio que jamás así se considera. Es el débil nietzscheano el que manda sin
capacidad para mandar, el que protege unos intereses desde la impersonalidad y
la bravuconería. Y ése, es el que hay que ayudar a desaparecer, tal y como explica el
filósofo alemán.
A este respecto, yo presenté
mi TFM, La victoria del patriarcado: La
decadencia de España visualizada en la apología a la sevicia sexual del cine de
Almodóvar bajo el dogma machista freudiano, para detallar, la falocracia en el pensamiento de Freud y su plasmación en el cine de Pedro Almodóvar. Un trabajo sustentado en los
gritos de muchos profesionales que critican la falocracia de Sigmund Freud,
desde el complejo de Edipo, y que se escenifica en el cine de Almodóvar,
tal y como explico en mi trabajo. Una tarea que pude realizar gracias a una
profesora maravillosa que me tutorizó, y que se atrevió a ello, al ser una doctora
independiente.
Así, cuando llegó la hora
de la defensa, tres personas me esperaban. Por respeto no desvelaré el nombre
de los vocales, (uno era de Filosofía, y el otro de Psicoanálisis), pero sí,
mencionaré al presidente del tribunal, coordinador del máster, un tal José
Miguel Marinas, del que hablaré con calma; representante del débil nietzscheano. Los tres no tenían ni
puta idea de cine, y mi trabajo era sobre ello. ¿Por qué no hubo nadie
especialista en cine para criticar el trabajo de un educando que realiza una
tesis sobre cinematografía? Porque nosotros somos números que amasan con toda la
indolencia posible. Es así de triste.
Este José Miguel
Marinas, de la Casta Universitaria: un burgués de la condición intelectual y humana más misérrima, me interrumpió en montones de ocasiones
mientras exponía mi trabajo. Es el tipejo más maleducado que he conocido en un
aula universitaria. En cualquier país decente no ocuparía ese rango, en España, donde reina la gentuza, es normal que ocupe el puesto que ocupa.
Asimismo, cuando
llegó su turno dijo que mi trabajo era un panfleto:
Ése es el nivel de educación de un coordinador de un máster en la Complutense,
¡fíjense ustedes! Y con ese insulto, sumado a sus continuas interrupciones, lejos
de levantarme e irme, de proferir insultos, o de soltarle un puñetazo, aunque tenga
70 años, me quedé en mi sitio. Porque el educado es aquél que permanece con educación frente a un maleducado.
¿Cómo es posible que un sujeto ominoso, grosero, malcriado y con ese nivel de mala educación pueda ser coordinador de un máster? ¡Y encima de psicoanálisis! Una ciencia que se supone que sirve para ayudar a la gente, ¡increíble! Pero, ¿Por qué? Pues PORQUE es la Complutense. Allí, los tipos más execrables de la sociedad ocupan los rangos de poder. Y con ese sistema universitario podemos entender cómo va el sistema social. Después, gritando en todo momento, como el maleducado que es, levantó mi trabajo y dijo con la chulería del inculto: Bastante tengo con aprobar esto: ESO, es una amenaza, en España, en China, en el Polo Norte, en Mozambique y en Brasil.
¿Cómo es posible que un sujeto ominoso, grosero, malcriado y con ese nivel de mala educación pueda ser coordinador de un máster? ¡Y encima de psicoanálisis! Una ciencia que se supone que sirve para ayudar a la gente, ¡increíble! Pero, ¿Por qué? Pues PORQUE es la Complutense. Allí, los tipos más execrables de la sociedad ocupan los rangos de poder. Y con ese sistema universitario podemos entender cómo va el sistema social. Después, gritando en todo momento, como el maleducado que es, levantó mi trabajo y dijo con la chulería del inculto: Bastante tengo con aprobar esto: ESO, es una amenaza, en España, en China, en el Polo Norte, en Mozambique y en Brasil.
Pero, vamos a suponer que
sí, que es un panfleto. En ese caso, un maestro debe educar y orientar a su
alumno, haciéndole ver que se ha equivocado, que debe expresarse con otras
maneras; eso es lo que sucede en un país
decente, no en España: por eso la Complutense es una universidad mala. En España,
te ponen a un payaso que te insulta, y lo hace, porque su yo blasfemo es lo que le coloca en el sillón. ¿Cómo llegó este
Marinas a ser profesor? Sería bueno de investigar, y no sólo a él, sino a todos
y cada uno de los catedráticos, para dilucidar, si la meritocracia es lo que les
hace ser catedráticos. Yo tengo muchas dudas al respecto.
Como decía Nietzsche
en el Anticristo, los débiles y los
fracasados deben perecer, y se les ha de ayudar a perecer; sin lugar a dudas.
Un sistema que pone el sillón a maleducados semejantes, como este José Miguel
Marinas, está abocado a la degeneración
más absoluta: ¿Y qué sucede en España? Pues esto sucede: la degeneración más
asquerosa desde una universidad pútrida que da el poder a los seres más
detestables.
Así, el sujeto José Miguel
Marinas es la simbolización de la decadencia. Me dio clase, bueno, ¡eso es un
decir! Fui su alumno en Ética, Política y Psicoanálisis, una
asignatura del segundo cuatrimestre, y sólo puedo definirlo como decadente: se pasaba 3 HORAS sentado en
la silla sin levantarse, leyendo un proyector de textos suyos, que son ilegibles, porque
este tío no sabe poner las comas, ni los signos de puntuación: no te enteras de
nada de lo que dice. Además, por si fuera poco, de las 4 clases que le
competían, en una no apareció, y en otra, la terminó a la mitad de la misma
porque había venido no sé quién a verle. ¿Es ésa la noción de la ética del
trabajo? ¿Y por qué lo hace? Porque puede, porque sabe que tiene un puesto
vitalicio que no se lo puede quitar NI DIOS. Ésta es la basura que ocupa puestos de poder en la universidad española.
En este sentido, lo público genera a
sujetos de moralidad descepada, que aprovechándose de su situación privilegiada,
deciden dar una clase obscena, y encima, ausentarse de la misma, o ni tan
siquiera, aparecer. Leer algo de este tío, José Miguel Marinas, era emético, ya me lo comunicaron hasta 7 compañeros del máster. Pero como puede un tío ser coordinador de máster si no se le entiende nada de lo que escribe. Es
más, cuando hice la defensa, se puso MUY NERVIOSO a la hora de ubicar los textos de
Freud en sus correspondientes obras. ¡NO TIENE NI IDEA DE FREUD! Sabe algo de Lacan,
pero de Freud, ni idea. O sea, que para remache es un indigente intelectual, ¡y
encima es el coordinador! Me cago en el pan que parió a panete.
Cuando quise explicar mi teoría, este sinvergüenza, me dijo: ¡Usted no tiene ninguna hipótesis! Es evidente que cercenan
toda posibilidad de teoría libre, causa cardinal, para mutilar al pensamiento
autónomo. Es una puta vergüenza. Como si la falocracia en Freud, llevada a
algunas películas de Almodóvar, fuese una cosa egregia, psicótica o enfermiza.
Claro, ellos saben bien al Sistema que defienden porque son el patriarcado. El TFM era duro, lo
reconozco, pero era académico, estaba completamente refutado. Y aunque no lo estuviera, nadie merece un insulto, y menos, cuando se juega un TFM, y 1.080 euros, que supone el coste de volver a pagarlo.
El TFM en este máster
es de 15 créditos, de suspenderlo habría tenido que pagar 1.080 euros, además, de haber tenido que hacer otro, estando de nuevo este tío en el tribunal: lo que
hay en juego no es una cosa tonta. Me pusieron un 5, y me siento orgulloso. Primero,
por haber señalado al patriarcado, defendido por José Miguel Marinas, que es el sistema tiránico, que primero
esclaviza al hombre libre, antes de suprimir a la mujer (Y QUE ES LO QUE ESTE TÍO Y SUS VOCALES SON), y segundo, por haber luchado
como el cobarde que guerrea para ser
valiente. Volvería a hacer lo mismo, pues no podemos seguir cegados ante un
sistema universitario que engendra una dictadura del pensamiento, carbonizando
la crítica, persiguiendo a los independientes, y sometiendo, a los emancipados, bajo ideales
despóticos. No me suspendieron para evitar el escándalo, pero era lo que
querían.
Así, el profe de Filosofía, que en su despacho me declaró: Claro que
no nos gusta lo que Freud decía de las mujeres, cambió su semblante en el
tribunal. Y al final, me dijo algo, que es para reír media hora: Usted se presenta en este trabajo como el
salvador de las mujeres, y eso, es muy machista. ¡Flipo! Ahora bien, debo decir que fue educado, pero
lo que dijo fue una gilipollez. Cierto es, que cuando le pedí ayuda sobre
Nietzsche me ocultó muchas cosas, pues Freud, bebió casi todo de Nietzsche,
pero él, no quiso revelarlo. Es un sabio, te coloca una frase en el parágrafo
exacto, pero es un hombre hermético,
y todo lo que se desvía hacia lo subjetivo lo considero no-académico. Le falta osadía y sembrar magia en la mente de los alumnos. Al menos, aprendió que bálano es sinónimo de pene: palabra que nunca había escuchado. Todos aprendemos en esta vida. José Miguel Marinas y el profe de psicoanálisis tampoco la escucharon nunca.
El profe de
Psicoanálisis, con quien hice un trabajo brutal, con una fiereza absoluta en contra de Freud y a favor de
Sándor Ferenczi, en relación, a
que Freud, en favor de la burguesía, declaró, que los abusos sexuales contados
por niños eran fruto de su fantasía, lo que Ferenczi, se negó a aceptar, y que ello supuso que para mí, Sándor Ferenczi, fuera el salvador de los niños, va y me
dice, con algo de amnesia, que mi TFM no es académico. Y este tío me puso un 7,5 en el trabajo sobre
Ferenczi, que era una crítica salvaje contra Freud, y encima, me citó en su
despacho, pues dijo, que tenía que publicarlo. Me parece incomprensible. Quizás
vio en mis palabras lo que él no se atrevía a escribir. Ahora bien, le respeto,
lo dijo con una educación de Matrícula de Honor. Eso lo valoro.
Con esto no eclipso a
unos profesionales enormes que había en el máster, con un componente humano
magnífico. Algunos, con contratos precarios, inclusive. Pero, las personas que ocupan los puestos de poder son el emblema de
la DECADENCIA DOCENTE.
Yo sólo pido, por
higiene, por construir una España mejor, que a los débiles y a los
fracasados de Nietzsche hay que ayudarlos a perecer, como este José Miguel
Marinas, pero ello nunca sucederá, porque el SISTEMA, no es que no vaya a caer,
es que ni siquiera siente un soplo de aliento amenazador.
La única verdad es que hay MORRALLA en los puestos de poder de la Complutense, como en los demás sistemas, ¿y qué provoca todo ello? Que hay gente que se suicida cuando la desahucian, que hay niños en estado de malnutrición, que hay abuelas que pasan hambre para darles un bocado a sus nietos, que hay parados desechados por el Sistema, que el hambre y la desigualdad son un binomio, y consecuencia primigenia, de un sistema universitario decadente, sin libertad de expresión y tiránico, que asienta a los tipos más miserables.
La única verdad es que hay MORRALLA en los puestos de poder de la Complutense, como en los demás sistemas, ¿y qué provoca todo ello? Que hay gente que se suicida cuando la desahucian, que hay niños en estado de malnutrición, que hay abuelas que pasan hambre para darles un bocado a sus nietos, que hay parados desechados por el Sistema, que el hambre y la desigualdad son un binomio, y consecuencia primigenia, de un sistema universitario decadente, sin libertad de expresión y tiránico, que asienta a los tipos más miserables.
El máster me pareció
fascinante, con muchas cosas mediocres y tantas a criticar. Mis compañeros
hicieron una reclamación con más de 50 quejas, empezando por decir, que las
clases se daban en un aula que se encontraba pared con pared junto a unos servicios; no era raro escuchar a los
bramidos de la cadena del váter… Eso sí, mis compañeros, con la salvedad de contadísimas excepciones, nunca criticaban nada, se sometían al Sistema: el miedo lo arrasa todo, y la cultura impuesta en este país es la cultura del miedo.
Eso sí, debo subrayar que el máster me concedió la oportunidad de conocer a profesores extraordinarios, de una nobleza de corazón, enorme. Un misérrimo no va a eclipsar mi bella experiencia. Mi problema es con el poder, con el poderoso analfabeto, de inteligencia decapitada, maleducado y miserable, que ocupa el lugar del fuerte; mi ira es contra el débil nietzscheano que se sienta en el sillón del fuerte: Mi problema es con José Miguel Marinas.
Eso sí, debo subrayar que el máster me concedió la oportunidad de conocer a profesores extraordinarios, de una nobleza de corazón, enorme. Un misérrimo no va a eclipsar mi bella experiencia. Mi problema es con el poder, con el poderoso analfabeto, de inteligencia decapitada, maleducado y miserable, que ocupa el lugar del fuerte; mi ira es contra el débil nietzscheano que se sienta en el sillón del fuerte: Mi problema es con José Miguel Marinas.
La revolución que hay que hacer se llama evolución, y el primer axioma a
determinar, es la abdicación de los débiles
nietzscheanos que ocupan la Alta Jerarquía en la universidad. Ellos, son la
Casta Universitaria, que ni da clase, que comete con impunidad absentismo
laboral, que insulta, amenaza: es decir, la estirpe patriarcal. ¿Dónde está el
Defensor o la Defensora Universitaria? ¿Quién protege a un educando de la
autocracia de un Coordinador de Máster? Es España, hay barra libre para todo. Quizás, debería callarme pero no puedo, hemos sobrepasado todos los límites de ignominia. La Complutense no está entre las 100 mejores
universidades del mundo, me aventuro a decir, que en mala educación, está entre las
10 primeras.
Si José Miguel Marinas es un maleducado, y no tiene ni idea de Freud, que pongan a otro coordinador de máster. Por ejemplo, a Carlos Gómez, un hombre educadísimo que ha escrito un libro impresionante sobre Freud, y que sabe, pero de la hostia. Pero, sobre todo, por el componente humano, ya que dará los valores que sí necesita España.
Después de este
escrito mis posibilidades de ser profesor de la Complutense habrán sido socarradas, (jajaja), ME
LA PELA. Mi sueño es ser profesor de Psicoanálisis y Cine, pero no en España.
Ahora bien, si algo haré en mi aula, si me hiciera profesor universitario, cosa
improbable pero no imposible, será cultivar la lucha contra lo establecido,
promoviendo una cultura de crítica constante contra los pensadores que el
Sistema irradia. Si alguien piensa distinto a mí, le diré lo que decía Walter
Lippmann: Donde todos piensan igual nadie
piensa mucho.
Si
alguien presenta una tesis de Nietzsche contra el cristianismo en una
universidad católica irían a por él, lo más seguro. Yo presento una tesis
contra el patriarcado y la falocracia de Freud, y van a por mí. Porque ellos
son el patriarcado, son los figurantes impersonales del androcentrismo, los
misioneros del Sistema, colocados en la silla, para promover, que nadie piense
ni critique lo establecido. Debemos
despertar.
El poder universitario está en las manos más villanas, de quienes cobran de un Sistema que debe acallar las voces críticas, y generar un modelo académico, que extienda la esterilidad del pensamiento, enfocando el estudio, sólo en un pensamiento único, que es el que ellos propagan.
Me despido diciendo
que escribo esto desde las luminarias del alma. Y me voy con esta frase: “Porque
todos los poderosos, maleducados e indecentes, que abusan de autoridad, y ocupan
el rango de poder, que debería ser entregado a los entes educados y decentes,
hay que ayudarlos a perecer”.

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