Podemos entró en política en 2014, como imagen de pueblo que venía a rescatar a una nación corrompida de la miseria social, moral y espiritual que estaba padeciendo España.
Su gestación está nutrida por dos conceptos fundamentales: primero, el derecho de raza; segundo, el derecho patriarcal. El partido es encabezado por tres personajes, un tal Monedero, que dicen es el fundador, un tal Errejón y un tal Iglesias, los tres graduados en esa carrera universitaria dificilísima que es Ciencias Políticas, donde anidan todos los borregos sometidos a una norma, a una idea. Pero, ¿en qué coinciden estos individuos? Primero en que son madrileños, una raza que se cree superior a la provinciana, y segundo, en que los 3 son representantes del hombre.
Podemos era un residuo desconocido hasta que aparecieron los grandes medios de comunicación, por supuesto, privados, La Sexta, Telecinco y Cuatro. Y estos medios se dedicaron a darles bombo a todas las horas del día: es imposible no ser conocido de esta forma. Ellos van subiendo montañas por la televisión privada; nacen de la televisión, no de la gente necesitada. ¿Cómo es posible que un Sistema que gobierna en la sombra, y que controla todos los medios de comunicación, vaya a dar todo el espacio televisivo a un partido político que, al parecer, va a hacer que los ricos paguen a los pobres y además, van a devolver la igualdad a las calles? No tiene sentido, salvo que todo sea un montaje, una realidad virtual; un mundo de apariencias.
Es decir, que el Sistema, máximo valedor de la desigualdad social, que tiene a su servicio todos los medios de comunicación se va a dedicar a financiar a todas las horas del día a un grupo, que se llama Podemos, y que va realizar una revolución en lo social a lo salvaje, recolectando el dinero de los poderosos hacia los ricos, y tumbando, por ende, a ese mismo Sistema. O sea, el Sistema financia su propio suicidio... Es demasiado burdo, pues la gente se lo cree.
Podemos existe porque el Sistema quiere, porque les necesita. Sin ellos, sería muy difícil reprimir a tanta gente empobrecida, desahuciada, arrinconada, defecada, lastimada, pisoteada y escupida. Ante todo, es la invención psicológica de una macroestructura que viene a calmar los ánimos y acallar muchos sufrimientos, y todo, bajo el símbolo de un antiguo escudo utilizado por grupos oscuros que ya gobernaron otrora: un círculo que representa a una serpiente que se muerde la cola, que viene a expresar, que sólo aquel que vea la serpiente podrá curar su ignorancia: pero la mayoría, por desgracia, sólo ve un círculo.
El 15-M no fue otra cosa que un invento presionado desde el Sistema para evitar una revolución, e incluso, el terrorismo social, que no podrían haber controlado como el de ETA, que era de carácter político, y que seguía unas pautas establecidas. Cuando un montón de gente, la mayoría obreros, se quedaban en la ruina, el Sistema, mucho antes de que incluso sucediera la crisis, que ya conocía, y que sabía que iba a producirse en 2008, fraguó distintas alternativas políticas; y la más eficaz iba a ser una de izquierdas, de gente joven, burguesa pero vestida de pobre, con cierto cariz macarra, evocando viejos rencores y resentimientos; desmelenada, agresiva y con ciertos tintes de autoritarismo. De la misma forma, por la derecha se iba a crear una nueva institución de gente límpida, con traje pero sin corbata.
Todo, y cuando digo todo, es todo, estaba perfectamente planeado, En las estructuras de poder nada es casual. Pero retrocedamos al año 2004, cuando el bipartidismo gozaba de su máximo apogeo. Y recordaremos un atentado espeluznante, casi apocalíptico, el 11-M, en el que murieron 192 personas, quedaron mutilados de por vida varios centenares y se consumaron 1.500 heridos. El entonces Partido Popular era un escombro para el Sistema, y cayeron como tontos en una trampa: la araña se bebió a la mosca, y el Partido Socialista ganó en lo que fue, según El País, "un vuelco electoral sin precedentes". Entonces, el bipartidismo era sublime, entonces, un tal Monedero, que no lo conocía nadie, gritaba "¡PP asesinos!", en la sede del PP, el día antes de las elecciones.
10 años después el bipartidismo era una ruina, y por eso, se creó a Podemos, y lo creó, no un grupo de poderosos sin escrúpulos que lo gobiernan todo en la cima, ¡que va!, lo hizo un tal Monedero al que nadie conocía en su despacho de facultad. Y todo, para partir la tarta junto con Ciudadanos en 4 partes.
En Filosofía nos explicarían bien que lo importante no es la apariencia sino la esencia de las cosas. El problema no es ni el tetrapartidismo ni el bipartidismo, sino el partidismo en sí. La ideología es la esclavitud mental a combatir, de ahí que Nietzsche quisiera aniquilarla con el beso de los cañones.
Así, volvemos a Podemos, un partido revolucionario cuyas medidas han sido estudiadas todas por el Sistema para ser una raquítica colgadura de humo, de pitillo de lápiz anoréxico. ¿Quiénes componen Podemos? Un elenco de vividores; profesores universitarios, técnicos, y colocados por razones de ideología, que nunca pisaron el dolor de la calle; burgueses; ricos, niños y niñas de papá y mamá; empresarios y asalariados del Sistema. Pero, si se dejan la barba o rastas, si visten como pobres y son jóvenes, pues, ¿tienen que ser plebeyos no? La farsa al servicio de un imaginario colectivo que nunca conoció la crítica ni la relectura de las cosas porque viven bajo una ordenanza educativa enferma que les ha dictado que sin ideología no son nada.
En Podemos quienes gobiernan y llevan la voz cantante son MADRILEÑOS, ¿por qué? Aquiles mató a Héctor porque él era un griego puro, era un semidiós griego, mientras que el asesinado era bárbaro, una mera figura épica que no podía ser ni héroe ni antihéroe; Aquiles estaba protegido hasta por una diosa: Tetis. En definitiva, hay un principio de raza en la creación de Podemos, y es, que el madrileño es superior al provinciano, y ello, está ejercido por una mano venosa de componenda obscura: el Sistema.
Podemos hacer un recorrido fácil por una tal Montero, un tal Alegre, un tal Urbán, un tal Espinar, un tal Mayoral, un tal Bustinduy... Parece que una tal Bescansa es gallega, siempre existe alguna excepción, sobre todo, cuando se es miembro de la Alta Burguesía.
El Sistema evitó un gobierno de Podemos para extender más tiempo la mojiganga, en 2020, llegarán al poder o les tumbarán al abismo, será sólo lo que el Sistema quiera, y aunque nosotros, los sujetos de la calle, que estudiamos lo que "podemos", no tengamos ni idea, el Sistema ya sabe que pasará. El Sistema juega con 4 años de antelación: así se gobierna España, Europa y el mundo entero.
Ahora, tras Vistalegre II, del 11 de febrero de 2017, todo el poder reside en un madrileño (Principio de Raza), y en un hombre (Principio Patriarcal), y se llama Pablo Manuel Iglesias; nombre de telenovela venezolana.
Freud declara, en relación al padre de la horda primitiva, (que es Pablo Iglesias, en Podemos), en Psicología de las Masas, lo siguiente:
"En los albores de la historia humana fue el padre de la horda primitiva el súperhombre, cuyo advenimiento esperaba Nietzsche en un lejano futuro. Los individuos componentes de una masa precisan todavía actualmente de la ilusión de que el jefe os ama a todos con un amor justo y equitativo, mientras que el jefe mismo no necesita amar a nadie, puede erigirse en dueño y señor y, aunque absolutamente narcisista, se halla seguro de sí mismo y goza de completa independencia".
Este individuo, al parecer criado en la pobreza de Vallecas, aunque sea hijo de una abogada y un inspector de trabajo, ha logrado el máximo poder, y ahora, toda la manada, que en las últimas elecciones del 26-J, del 2016, bajó de 6 millones a 5 millones, tendrá sus retinas fijadas en la cabeza de un hombre madrileño, que pasó de Tele Vallecas a las televisiones de derecha dando espectáculo y audiencia, siguiendo los parámetros de la telebasura, y que después, dio el gran salto hacia las televisiones privadas. ¿Cómo el gran defensor de lo público ha llegado a la Alta Fama por instrumentos privados?, ¿Contradictorio, no? Un hombre que presumía de nómina de 914 euros al mes, aunque, eso sí, dando una asignatura solamente en la facultad de Ciencias Políticas, y que ahora cobra por año 120.000 euros; joder, que chollo. Para hacer algo así o te haces político o traficante: de armas, de mujeres, de niños o de drogas: no hay otra manera.
No seré yo el que cercene las angustias de nadie, y mi respeto es total por los que creen en Podemos; ante todo, la amargura de lo real siempre financia una utopía. Pero el planeta está muy bien dirigido, sólo unos pocos países tienen riqueza y la inmensa mayoría deambula en la más insondable necesidad, eso, requiere de inteligencia, control de la mente y empoderamiento del inconsciente. Y siguiendo la metáfora, si Podemos sólo está dirigido por unas 20 personas, es una minoría específica la que rige sobre millones de personas, por tanto, no cabe extrañar que la minoría más selecta esté en la cueva, la cual puede ser un ático, en la que un político, un banquero, un empresario, un militar, un médico, un psicoanalista y un comunicólogo lo dirijan todo en la clandestinidad. Ésa es mi teoría.
¿Qué es Podemos? Un invento, una revolución alineada, una necesidad del Sistema que tuvo que surgir cuando el partidismo estaba sangrando. Es una nueva apertura, con otra estética y otros personajes, pero la misma maldad de fondo. Y la manada detrás, criticándoles, o bien, dogmatizándose a ella. Pobres gentes...
Pero todo sigue las líneas de pensamiento del Sistema, y de esta forma, todo está orquestado por un padre patriarcal, que es Iglesias. Ante esto, Freud, añade lo siguiente, en Psicología de las Masas:
Pero todo sigue las líneas de pensamiento del Sistema, y de esta forma, todo está orquestado por un padre patriarcal, que es Iglesias. Ante esto, Freud, añade lo siguiente, en Psicología de las Masas:
"El padre de la horda primitiva no era aún inmortal, como luego ha llegado a serlo por divinización. El padre primitivo impedía a sus hijos la satisfacción de sus tendencias sexuales directas; les imponía la abstinencia y, por consiguiente, a título de derivación, el establecimiento de lazos afectivos que los ligaban a él en primer lugar, y luego los unos a los otros. Puede deducirse que les impuso la psicología colectiva y que esta psicología no es, en último análisis, sino un producto de sus celos sexuales y su intolerancia".
Una cosa es clara, ya sea para alabarles o para criticarles son el epicentro del panorama político; todo gira en torno a ellos, y el Sistema riéndose de todos detrás, bajo una inteligencia supradivinal; hay que reconocer el mérito. Eso sí, ¿Qué sería de las televisiones y de las radios sin Podemos? Se hundirían. Ahora la telebasura de Tómbola, la manufacturada por el ingenio valenciano de Canal Nou, ha diluviado toda la villa societaria. Todo es telebasura, y si quieren morbo vean el enfrentamiento Errejón-Iglesias, es hasta mejor que Sálvame. ¿Y si el pueblo se culturiza y sale a la calle a decir que todo es un montaje? ¿Y qué? ¿No es Sálvame un montaje de telerrealidad y tiene los índices de audiencia más altos, aunque haya gente que crea que todo lo allí sucede es una fábula? Estamos en España, la tierra de la hipocresía, el humor negro y la risa de la saliva pueril, no hay salvación posible.
La mayor parte de la gente de este país ni tiene valores, ni tiene principios; ni sabe nada de solidaridad, igualdad o justicia, si con ello le rasgan el bolsillo. Aquí todo el mundo pregona una serie de virtudes que nadie tiene, y que por supuesto, nadie lleva a la vida práctica. Los bufones, los burgueses y los más insolidarios de la nación pontifican sobre la "igualdad social", sólo si con ello pueden conseguir un puesto de poder, y los únicos que podrían salva a España del fango donde está metido, que es, la minoría nihilista, no va a cursar un taller de telegenia, y además, vive en las tierras montunas donde la gloria, que es hija de la egolatría, es orinada al lago del olvido.
Me despido con Freud, y su Psicología de las Masas, donde tan claro queda, que la masa social es un conglomerado imberbe bajo el yugo de jefes barbados en despotismo:
"Las masas humanas nos muestran nuevamente el cuadro, ya conocido, del individuo dotado de un poder extraordinario y dominando a una multitud de individuos iguales entre sí, cuadro que corresponde exactamente a nuestra representación de la horda primitiva. La psicología de dichas masas, según no es conocida por las descripciones repetidamente mencionadas -la desaparición de la personalidad individual consciente, la orientación de los pensamientos y los sentimientos en un mismo sentido, el predominio de la afectividad y de la vida psíquica inconsciente, la tendencia a la realización inmediata de las intenciones que puedan surgir-, toda esa psicología, repetimos, corresponde a un estado de regresión a una actividad anímica primitiva, tal y como la atribuiríamos a la horda prehistórica".
"La masa se nos muestra, pues, como una resurrección de la horda primitiva. Así como el hombre primitivo sobrevive virtualmente en cada individuo, también toda masa humana puede reconstruir la horda primitiva. Habremos, pues, de deducir que la psicología colectiva es la psicología humana más antigua. Aquel conjunto de elementos -que hemos aislado de todo lo referente a la masa para construir la psicología individual- no se ha diferenciado de la antigua psicología colectiva sino más tarde, muy poco a poco, y aun hoy en día tan sólo parcialmente".

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