miércoles, 17 de mayo de 2017

Ciudadanos y Podemos al rescate de España o del Sistema





España estaba estructurada en base a un modelo bipartidista compuesto por el Partido Popular, a la derecha, y el Partido Socialista, a la izquierda. Sin olvidar la fuerza de los partidos nacionalistas, que con la ley electoral en la mano, a pesar de sus pocos votos obtenían numerosos escaños (y obtienen hoy), y de la tercera fuerza política, Izquierda Unida, que iba por libre, quizás, con el fin de disgregar a la hélice siniestra (o sea la izquierda).

En la actualidad, en España, hay un modelo tetrapartidista, formado por los viejos PP y PSOE, pero con la suma de Ciudadanos y Podemos, o lo que es lo mismo: una nueva derecha y una nueva izquierda. Sin embargo, hay que señalar que Podemos se fusionó con la vieja Izquierda Unida formando Unidos Podemos, por lo que el movimiento político morado, fundado en 2014, no llega con sangre pura de lo juvenil, por el simple hecho, de que se ha fusionado con linfa vetusta de quienes firmaron el régimen del 78.

Así, todo esto es interesante, pero no es más que reproducir la versión original de lo que se irradia a través de los grandes medios de comunicación, los grandes contrabandistas del pensamiento libre, pero que es, lo que el 85% de la masa social cree. Ahora bien, ¿Podemos y Ciudadanos surgen como iniciativas de cambio de la ciudadanía cansada de lo viejo, que es insondablemente corrupto, o es un invento del Sistema que domina en la sombra para ofrecer dos faces estéticas que puedan reenganchar a la plebe con la política, pues si estuviera fuera de ella ya no se podría controlar el subconsciente comunitario?

La tarta se partía por la mitad desde que se fabricó la democracia. De hecho, en el año 2004, un atentado que dinamitó a 4 trenes de cercanías de Madrid, con 200 muertos y cientos de mutilados, tres días antes de las elecciones, supuso la victoria del PSOE y la derrota del Partido Popular, cuando todas las encuestas daban la victoria de los derechistas: era la eclosión del bipartidismo. Pero, 7 años después, la gente o el Sistema, no sabemos bien, crea el 15-M, una respuesta ciudadana activa y callejera contra la corrupción, la pobreza y el hambre al que nos ha llevado el bipartidismo, y a continuación, se engendra un modelo tetrapartidista, con Podemos, por la banda izquierda, y Ciudadanos, por la derecha: dos interiores del mismo equipo en busca del gol. ¿De que sirve crear nuevas facciones si la base es la misma?

Por una parte, Ciudadanos reclama el valor del libre mercado. Son defensores de la empresa, la producción neoliberal y el capital; apelan a la clase media... me imagino porque la baja no les interesa. 

Así, para entrar en ese partido de mandarina primero te hacen un casting de belleza: la fotogenia es el valor supremo. Y, de forma subsiguiente, analizan la facundia y la inteligencia que poseas. Son nuevos derechistas de americana y camisa de seda, pero sin corbata y pantalón vaquero. Una nueva tendencia estética para apelar al derechista desencantado o jovial que no quiere saber nada del neocomunismo y del jipi, y que ilumina la idea de que trabajar de esclavo es mejor que ser mendigo. Además de apelar al abaratamiento del despido, e incluso de aclamar que el despedido tenga que indemnizar a la empresa que le echa... Y eso, sin mencionar el mantener el salario mínimo profesional de 650 euros de miseria... Son una versión remozada de la derecha clásica.

En el otro extremo está Podemos, o Unidos Podemos, mejor dicho. ¿Y quiénes son éstos? Ricos que se visten pobres. Ellos quieren poder estatal y poder público contra el mercado, para quedarse ellos la hegemonía: cambio de billetes de una billetera a otra, del neoliberalismo salvaje al comunismo estatal doloso, pero ambas, controladas en la sombra. 

Los morados son la atracción  de feria para todos y todas los que creen en una utopía posible que los altos dirigentes saben que es imposible, pero sabiendo, que dicha lucha les llevará al FDP (Fama, Dinero y Poder). Ese partido violáceo, creado para generar un ideal puro de izquierdas frente a la pantomima izquierdista del PSOE, está compuesto por burgueses, ricos, voceras de izquierdas que defienden lo público y jamás pusieron pies en un examen de oposición, profesores de universidad por enchufe que nunca rozaron el dolor de la calle y guerreros de aullido comunista en busca de sueldos capitalistas. Disparaban contra la casta política, sin mencionar la universitaria, y formando su propia casta: todos y todas salen del clan de Tele Vallecas. ¿Y a qué se dedican los podemitas? A colocar a su gente y a dar contratos públicos a los suyos...

La tarta se partía en dos en tiempos pasados, ahora, se parte en cuatro, ¿y cuál es la diferencia? Que ahora no se puede practicar lo de las puertas giratorias, ¿y eso que quiere decir? Que uno no puede ser ministro hoy y consejero de una gran compañía eléctrica, mañana, ¡pero cuidado!, ello no es óbice para que puedas colocar a un topo celestino, que ponga el cuerpo siendo tú el cerebro que está detrás. Todo es una bufonada de ingeniería mental teledirigida por el Sistema, el clan supraintelectual y mafioso que gobierna en la sombra, y que edifica a Podemos y a Ciudadanos, y a lo que haga falta.





Por tanto, Podemos y Ciudadanos son dos antifaces estéticos que tienen la misión de salvaguardar a un Sistema que tremolaba su propia involución. Son dos cabezudos que desde dos ángulos heterodoxos, tenían que reestructurar el imaginario colectivo para que la ideología pudiera seguir mandando sobre el pueblo llano. 

Y algunos y algunas eructan la gran pregunta de si Podemos y Ciudadanos lograrán fagocitar al PP y al PSOE, o si lo viejo (PP y PSOE) volverá a retomar el máximo poder, ¡y qué más da! Si todo es un invento de un Sistema que lo procrea todo en la clandestinidad la cuestión es cambiar el ser, no, cambiar el fenómeno. El problema de España no es partir la tarta en dos o en cuatro trozos, el problema es que el pastelero es corrupto, que el merengue está caducado; que el proveedor de dulces es un extranjero que no puede permitir que España avance.

De cualquier forma, desde 1978 hasta 2011 la gente se zampó lo del bipartidismo, tuvo que llegar una crisis escalofriante para que despertaran sino seguirían dormidos, o quizás, les importaría una puta mierda. ¿Pasarán otros 33 años hasta descubrir que el tetrapartidismo fue otro invento del Sistema? Seguramente. 

Si combinas un partido de fútbol y un programa de telebasura el somnífero provocado al neocórtex sirve para decenios. Nadie trabaja su inconsciente ni recuerda lo soñado la noche anterior, nadie busca a su yo espiritual... Todo está duchado de ego, infantilismo, risotada fácil, payasada de cafetería, chulería, ataque cobarde del sinnúmero al no-número, y sobre todo, mofa al decente y al sincero. Con el capital humano que hay Podemos y Ciudadanos no son tan nocivos... Total, si se creara algo honrado sin gritos ni insultos nadie lo seguiría. Ay España mía, pobre país... Qué pena que aplaudáis al astuto y desechéis al honrado...










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