sábado, 13 de enero de 2018

Los Altos Poderes detrás de Hitler y Stalin




Que Stalin y Hitler alcanzaron el máximo poder es indiscutible, incuestionable, pues ahí está la historia. Lo que no sabemos, es, qué grupo todopoderoso estaba detrás de estos dos psicópatas. Los Altos Poderes no podían dejar el mundo en manos de hombres sanos y decentes, pues, todo el chiringuito se les iba a hundir. Debía haber una destrucción masiva que arrancara la piedad y despertara el satanismo desde el inconsciente colectivo hasta la consciencia individual.

Se sabe bien que los bolcheviques tomaron el poder en 1917 y que se desató una guerra civil en Rusia entre los rojos y los blancos (conservadores, socialistas, liberales y monárquicos) con un balance de 10 millones de muertos y atrocidades de todo tipo. Los rojos vencieron: ¿Por qué? ¿Quiénes les dieron las armas a los rojos para ganar esa guerra? Los Altos Poderes lo financiaron todo para quedarse con la mitad del petróleo del Cáucaso. Rusia era el mejor país para imponer el comunismo: un país rural apenas industrializado, con unas temperaturas durísimas y una filosofía un tanto obscura como consecuencia de las condiciones meteorológicas. El realismo impuesto por el gran Dostoievski hacía del ruso un ser que aceptaba la realidad por dura que ésta fuera. Difícilmente iban a penetrar los Altos Poderes con esta ideología (invento supino) en los Estados Unidos del consumismo y la estupidez referencial.

En 1933 Hitler alcanzaba el poder. Los nazis manipularon el inconsciente colectivo de toda una nación mediante una sociología simbólica psicótica que todo lo obnubilaba. ¿Pero quiénes estaban detrás de Hitler y sus secuaces? ¿Quiénes financiaron el nazismo?

En 1936 se desata la Guerra Civil Española, antesala de la Segunda Guerra Mundial. España se parte por la mitad: los soviéticos financian a los republicanos; los nacionalsocialistas financian a los sublevados. Los Altos Poderes no quieren el comunismo en Occidente sino en Oriente, por cuestiones sociológicas, y los sublevados, ganan la guerra en 1939. En ese mismo año Stalin y Hitler firman un pacto de no agresión. Fue un 23 de agosto de 1939. Ribbentrop, Ministro de Asuntos Exteriores nazi, firmó el pacto junto a Molotov, ministro de Asuntos Exteriores soviético, y el propio Stalin. El 1 de septiembre se inició la Segunda Guerra Mundial al invadir Alemania una nación adyacente, Polonia: país que se reparte con la URSS, que tras invadir a los polacos por el oeste comete las mismas atrocidades que los alemanes. Inglaterra y Francia le declaran la guerra a Alemania pero no a la URSS.

Todo el mundo ve la historia a través de un documental o un libro de Historia y cree que hay un Churchill, un Hitler, un Stalin... Pero en verdad, todo es un plan maquiavélico de los Altos Poderes. En 1940 Hitler conquista Francia y toda Europa queda a sus pies salvo Inglaterra y la Unión Soviética. En ese mismo año los nazis inician una guerra contra Inglaterra: la famosa "Batalla de Inglaterra". Los alemanes causaron el terror en numerosas ciudades inglesas dejando 50.000 muertos y millones de personas sin hogar. Claro que los británicos también bombardearon Berlín, y ante esto, la réplica nacionalsocialista fue más demoníaca. Pero los nazis no estaban en condiciones de desembarcar en la isla británica, puesto a que la flota naval inglesa era muy superior. Además, los ingleses contaban con el invento del radar y su ejército aéreo era muy potente. La victoria de la Luftwaffe sobre la Real Fuerza Aérea Británica era muy discutible, sobre todo, siendo una flota cebada económicamente por los Estados Unidos.

En este contexto, Hitler firmó el mayor error de su vida política: invadir la URSS. Los Altos Poderes avisaron a Stalin que Hitler iba a atacarle antes o después porque no le quedaría otra salida, y que si no obedecía las órdenes impuestas del Nuevo Modelo Mundial iba a ser aniquilado por los nazis, porque iban a permitirlo, y no iban a suministrarle nada. Hitler, sin embargo, fue abducido por los Altos Poderes a través de sus servicios secretos de otra manera: "Debemos avanzar por el oeste. El Ejército Rojo no es poderoso, sus generales fueron masacrados. Si hacemos un gran despliegue en dos meses serán degollados como las malas bestias que son".

Algo se torció en aquel 22 de junio de 1941, cuando Hitler tomó la iniciativa apresurada de invadir un país sin carreteras y con unas condiciones meteorológicas tan maléficas. Hitler creyó ser Crono, el que derrotó a su padre Urano para gobernar toda la mitológica Edad Dorada, pues los bolcheviques fueron los padres del nazismo.

Así, 4.000.000 de soldados junto a 5.000 blindados, 10.000 piezas de artilería y 5.000 aviones cruzaron la frontera provocando el caos en las tropas soviéticas. Los nazis avanzaban imparables por todo el territorio ruso asolando todo lo que pillaban a su paso. Los aviones eran calcinados sin que ningún piloto pudiera meterse en ellos.

Hitler parecía estar a un paso de la gloria, sobre todo, cuando entró en Ucrania e hizo 500.000 prisioneros y las gentes locales izaron la bandera nazi: fue el día en que las mujeres ucranianas daban agua y flores a los soldados de la Wehrmacht, sin embargo, los Altos Poderes surtían con armas, carros y víveres a los rusos, al otro lado de Rusia, por Birobiyán entre otras zonas, donde Stalin había ejecutado su deportación encubierta de judíos.

En cualquiera caso, Stalin tenía miedo, pues no sabia si los Altos Poderes iban a venderle, por eso, cuando los nazis rodearon Moscú y estaban a punto de tomar la ciudad, el dirigente georgiano se refugió en el metro. Stalin tembló. Sin embargo, lo que los Altos Poderes sabían y Hitler no calculó fue que se había metido en una madriguera peligrosa de final mortuorio. El frío del invierno ruso congeló en el noviembre de 1941 a los caballos, los camiones, los blindados y los soldados nazis con unas temperaturas de casi 40 grados bajo cero.


El ataque a la URSS por parte de las hordas nazis el 22 de junio de 1941 fue la prueba palmaria que necesitaban los Altos Poderes para hacer ver a la opinión pública que la Segunda Guerra Mundial era inesperada, espontánea... Que no había en ella nada de planificado. Cuando en verdad, fue una maniobra psicológica de destrucción milimétrica que se produjo gracias a la confabulación de poderes ocultos de psicopatía hercúlea."


Tras el fracaso, Hitler ya quedó atrapado en Rusia, donde provocó varios genocidios, resultado de la hambruna y la falta de medios para la población civil rusa, como bien refleja el sitio de Leningrado de 900 días con casi 1.500.000 muertos. En verdad, Hitler evitó a Stalin cometer un gran genocidio, le hizo en parte víctima cuando al tirano de Georgia nunca le importó el ser humano. Cuando Stalin comprendió que sí entraba en los planes del Nuevo Modelo Mundial empezó a utilizar muy bien los recursos que le llegaban de Birobiyán, y tras el apocalipsis bélico de Stalingrado y Leningrado, los alemanes tuvieron que abandonar el país en 1944, cimentando su propio colapso. 60.000 soldados alemanes circularon por Moscú rumbo a los campos de concentración ante la mirada del pueblo ruso y Stalin. La contraofensiva rusa funcionó, porque los Altos Poderes la nutrieron con armas de todo tipo y alimento: soldados dispuestos a matar en Rusia había de sobra. Los alemanes se quedaron sin suministros y yertos de frío.

Los soviéticos entraron en Berlín en 1945 con 2.500.000 de hombres, 6.000 tanques, 7.000 aviones y 40.000 piezas de artillería. Claro que pudieron entrar en la capital alemana gracias a los bombardeos satánicos de los aviones estadounidenses y británicos: quienes masacraron no sólo a Berlín sino también a Hamburgo, Dresde y Colonia durante toda la guerra con decenas de miles de muertos. El desembarco de Normandia de 1944 dividió a las fuerzas nazis, que era el plan que Stalin necesitaba, pero desde luego no fue decisorio porque los norteamericanos entraron en guerra cuando los nazis estaban ya diezmados por la operación rusa: esperaron hasta el momento final para rescatar Francia y quedarse la gloria y la plata. Los soviéticos liberaron el oeste (Rumanía, Polonia, Checoslovaquia, Hungría...) para imponer allí el comunismo en la postguerra con todo el brutalismo más inimaginable.

Stalin y Hitler no eran más que peones de un tablero. Y ganó Stalin, porque los Altos Poderes necesitaban un mundo dividido por clases sociales no por cuestiones raciales. El exterminio social llevado a cabo en la URSS por los bolcheviques, con el Holodomor (1932-1933) a la cabeza, y sus 7 millones de muertos, (la mitad, niños), en una hambruna deliberada que conducía a una muerta segura, sumada a las ejecuciones en masa, el resto de inaniciones en todo el mapa soviético y los campos de concentración de genocidio social con millones de personas vehiculadas a la tortura de la esclavitud, como paso previo antes de la muerte, sí era necesario para el duopolio comunismo-capitalismo: dos ideologías fraccionadas por el Alto Grupo dirigente en la sombra; dos farsas para dividir el inconsciente colectivo, para domeñar la mente humana.

Hitler se suicidó en su búnker en abril de 1945 mientras la ciudad estaba rodeada por las tropas soviéticas, o eso cuentan. Parece poco creíble. Ese búnker no lo veo como una ratonera y sí como un pasadizo secreto en el subsuelo conducente a una vía de escape. Miles de nazis emigraron a Argentina a vivir como reyes en unos pueblos comprados que miraban al mar: ¿Miles lo hicieron y el nazi número 1 no pudo? Como buen empleador de los Altos Poderes ya se encargarían de darle un retiro eterno.

Asimismo, Stalin que murió en su cama por un derrame cerebral, según versiones oficiales, nos ofrece un final poco convincente. Lo cierto es que adueñado de paranoias construyó campos de concentración donde iba a enviar a judíos que según él iban a derruir la URSS con la ayuda de Estados Unidos. En 1950 ya querían eliminar a Iósif Stalin pero le necesitaban para guardar unas apariencias. Pero en 1953 se lo cargaron porque era un lastre e iba a cometer otro holocausto judío. Pensó que lo del "complot de los judíos" era una prueba para verificar su fuerza y su capacidad de decisión, sin saber, que fue la trampa psicoanalítica, para asesinarlo.


Stalin y Hitler, genocidas del comunismo y el nacionalsocialismo, dos inventos de fábrica que no podían convivir juntos, y por ello, uno debía ser fagocitado por el otro, por intereses de índole sociológica y filosófica, nos enseñan que el fanatismo es la calle que conduce a la muerte de un país y que el personalismo en un líder es una maniobra sistémica para aniquilar el pensamiento libre y adoctrinar a todo un rebaño inculto. Cuidado...

lunes, 25 de diciembre de 2017

La triste verdad de Podemos: Los ricos se visten de pobres




El Sistema, que gobierna a toda España en la sombra, sabía que los viejos partidos políticos (PP y PSOE) iban a estar en peligro con el colapso de la crisis económica. El 15-M, de 2011, no fue más que un invento pergeñado por estos grupos todopoderosos con el fin de evitar el terrorismo social, pero, en parte, este movimiento se les fue de las manos. 

Así, en vísperas de 2012 el Sistema ya trazaba una solución para conseguir que la gente siguiera hipnotizada por la ideología política. Por la derecha ya tenían al candidato: Ciudadanos; sin embargo, la izquierda era lo que más preocupaba. En el 15-M, el Sistema lanzó a la calle miles de banderas republicanas como tanques se lanzan al campo de batalla, para dejar claro, que la guerra es de ideologías, y no, de ricos y pobres. Pero, el populacho no picó en su mayoría y el Sistema, sencillamente, tembló.

Con la disolución del 15-M el Sistema fabricó una estrategia más letal: el surgimiento de un nuevo partido de izquierdas, y su nombre, para pitorreo, iba a ser PODEMOS. El lema que los comunicólogos de Cuatro habían realizado en un spot para que España ganara la Eurocopa 2008, cosa que logró.

Debemos decir que ya en 2008, incluso antes del anuncio de la quiebra económica, el Sistema ya sabía lo que iba a suceder y ya se estudiaban perfiles de la exterma izquierda para un nuevo partido político de zurdas.

Pero bueno, así es como se creó Podemos. En 2014 se presentaron a las Elecciones Europeas obteniendo 1.200.000 votos. En 2015, en las Elecciones Generales obtuvieron 6.000.000 de votos: los votos subieron pues los medios de comunicación les pusieron en casa toda la cancha mediática. El foco les iluminó porque el Sistema señaló a la rosa púrpura. No existía, ni existe, una tertulia política televisiva, radiofónica o de Internet que no hable de PODEMOS. En 2016 se volvieron a convocar elecciones en España y se quedaron en 5.000.000 de votos. 

Podemos se presentó como un partido mesiánico, de clase baja y luchadora. Obtuvo su fuerza gracias a su discurso contra las castas, la corrupción y el nepotismo. Quería guerrear contra el hambre, la miseria, el desahucio: la pobreza en suma. Sin embargo, debemos plantearnos una cuestión: ¿Los integrantes de la cúpula de Podemos a qué clase pertenecen? ¿Son luchadores de izquierda o miembros de esa Casta a la que pretenden erradicar?

Carolina Bescansa es un miembro trascendente. Pertenece a una de las familias más ricas de Santiago de Compostela: su familia tiene un imperio farmacéutico como para forrar el váter con billetes de 500. Luego está Ramón Espinar, quien presumía de ser uno de los hijos pobres que la derecha no pudo matar, y su padre, miembro de la Casta del PSOE, como consejero de Caja Madrid se pulió casi 200.000 euros en una tarjeta black. Además, en el año 2008 el papá de Espinar cobró 2 millones de euros gracias a una sociedad dedicada a la construcción, y por supuesto, sin contratar a ningún empleado.

Después tenemos a Pablo Bustinduy, hijo de la exministra de Sanidad del PSOE de Felipe González entre 1993 y 1996, consejera desde 2005 de Red Eléctrica, donde le apoquinan cada año 175.000 euracos. ¡Qué pobreza!

Bustinduy y Espinar, a los 14 años, cuando salían los viernes con los amiguetes seguro llevaban varios billetes de 100... Quien sabe, igual me equivoco y tenían el frigorífico vacío, se acostaban sin cenar y hasta tenían que pedir a Cáritas...

Asimismo, sería interminable hablar de todos los casos: La burguesa Rita Maestre, el burgués Íñigo Errejón, la burguesa Irene Montero... A Luis Alegre le dieron los chavistas, de la mano de Nicolás Maduro, un premio por su tesis doctoral (obviamente a favor del Régimen Bolivariano) con la cantidad de 150.000 dólares. ¿Qué catedrático ha recibido semejante cantidad de dinero por un premio de esta índole? 

Y como no mencionar a los dos líderes de Podemos: Iglesias y Monedero. Monedero es comunista, y los comunistas suelen tener 700.000 euros en el banco, es una cosa muy normal: mi discurso anticapitalista dice que el dinero es muy malo pero luego yo tengo el cajón de los zapatos abrigaditos con billetes de 500. Los 425.000 euros que le dio Venezuela por su asesoría no parecen nimios. Lo que es increíble es que el informe por implantar una moneda común en América Latina, y por el que se le suponen esos 425 palos, sea confidencial, y por tanto, nadie pueda corroborarlo. Claro que como él dijo no cobró ese dinero para comprarse un jaguar (aunque con esa pasta puede comprarse un Ferrari de última gama y un chalet en la sierra madrileña) sino para abrir una televisión, como si lo segundo no fuera más ufano y capitalista que lo primero.

Pablo Iglesias es hijo de una abogada de uno de los sindicatos burgueses (Comisiones Obreras) y de un inspector de trabajo y profesor de Historia, de pobre tiene poco.

El Sistema, de inteligencia supradivinal, sabía que si colocaba a pobres auténticos, a gente decente al frente de un partido nuevo de izquierdas las columnas del templo de los reyes de España en la sombra iban a bailar. La clave era coger a ricos y disfrazarlos de pobres. La clave era poner a indecentes en un discurso decente. La quintaesencia era poner a ufanos y egotistas con una sed de poder y dinero bestial al frente de ese partido izquierdista. El burgués se tenía que vestir de mapuche.

Podemos es la refracción más límpida de que los ricos se visten de pobres. ¿Se imaginan a una persona humilde, sin odio, que ha viajado por los basureros del Tercer Mundo, que ganara 1.000 euros al mes por su participación en política y que haya estado toda su vida cuidando de un hermano menor paralítico cerebral o físico? JAMÁS. Sería capaz de enternecer hasta el más miserable. Provocaría la creación de un modelo moralista que hundiría en la más absoluta miseria al Sistema. Los malos son muy listos, y además, están muy bien organizados. No hay nada mejor que ver a un Espinar hablando sobre pobreza cuando no es más que un ricachuelo y un vividor.

El Gobierno de Venezuela, de credo chavista, pagó 7.000.000 de euros a CEPS, por donde circulaban los miembros podemitas, y después, se fundó Podemos. Pero antes, los chavistas les presentaron a los iraníes, quienes les darían una televisión para promulgar sus discursos y así conquistar el poder. El Sistema financió estas dos operaciones. Es una jugada maestra, psicoanálisis puro del inconsciente: por un lado asciendo a unos izquierdistas que defienden un discurso loable, que critican un régimen podrido y abyecto, pero, por otro lado, estos zurdos han sido adoctrinados por fundamentalistas del Tercer Mundo que oprimen a sus ciudadanos y los lanzan a la miseria (Venezuela) con la suma de una represión policial de muertes y más muertes.

La gente se informa con facilidad de lo que sucede en Venezuela. Del hambre en las calles; de los asesinatos policiales; del desprecio a la vida con atracos que eliminan a seres humanos que fenecen como hormigas; por no hablar de las corruptelas de un gobierno lunático. Y claro, los dirigentes de ese nueva partido de izquierdas van a adoctrinarse en esa nación, y para que de claro, van a salir en las televisiones de esa nación predicando que Venezuela es un ejemplo mundial de democracia, seguridad y amor. Y por supuesto, van a salir en la televisión iraní defendiendo a ultranza a los máximos dirigentes de esa revolución comunista-católica. La asociación Podemos-chavismo es una evidencia, y ello se asocia a venezolanos hambrientos que rebuscan en la basura. ¿Hay un plan más certero que crear un nuevo partido de izquierdas capitaneado por burgueses y ufanos en busca de dinero y fama, y encima, enalteciendo y cobrando de regímenes dictatoriales que conducen a sus pueblos a la inanición?

Dos son las claves capitales para que España siga en el fango: 

1. Crear un partido político de izquierdas capitaneado por burgueses que jamás conocieron el hambre o la miseria.
2.  Crear un partido comunista financiado por una teocracia tiránica y por un país tercermundista en quiebra.

Podemos eliminaría una Casta de Derechas para colocar su propia casta particular. No es baladí el hecho de que todos los integrantes de la cúpula podemita eran presentadores, tertulianos o reporteros de la televisión vallecana (después pagada por Irán) que les dio a conocer: son una tribu cerrada. El que no es del clan leninista y elitista no tiene ninguna posibilidad de llegar a lo más alto.

Los miembros de Podemos de primera fila fueron estudiados por los psicoanalistas extranjeros más reputados. Cada integrante ha sido minuciosamente diagnosticado. Monedero, Iglesias, Espinar, Bustinduy... ¿Quiénes son realmente? ¿De qué está compuesto sus almas? Son entes sedientos de fama y poder, y como fin supremo persiguen el dinero (a través de la butaca de oro de 22 kilates). No les importa nada la gente que sufre o las injusticias que el Sistema impone, sólo mueven iris por poltronas y por micrófonos que alumbran a grandes muchedumbres. La codicia es incompatible con el amor al pueblo. El arribista no es hijo del honrado. Además, cuanto más miseria haya más poder tendrán: se sentarán en la cima del poder y no cambiarán nada. Porque el Régimen no manda, sino el Sistema.

Los paladines de Podemos son ricos que se visten de pobres. Se ponen una camiseta de mercadillo de tercera mano (ya sea a cuadritos o de una misma tonalidad), se dejan criar la barba o la coleta, se ponen un maquillaje sencillo y pulseritas, y ¡Ala! ¡Ya somos pobres! Sin embargo, la verdad es que todos son hijos de la burguesía, y ésa es el quid de la cuestión. Los pobres son difíciles de corromper, y por ende, controlar. Menos aún esa minoría decente que detesta el dinero y se enrojece ante actuaciones mediáticas.

"Si nace un partido de izquierdas liderado por gente pobre sería muy difícil de controlar. Lo más peligroso es el estatuto moral que podrían propagar. La clave para el Sistema es bautizar un partido de burgueses disfrazados de pobres: ésa es la disidencia política necesaria. Predicarán lo contrario de lo que son, y en esa tesitura, seguiremos embarrando el espectro político. La guerra de banderas y odios permanecerá. Y sobre todo, la gente se resignará, y dilucidará, que no hay salida posible, que todo es Basura y que la miseria fruto de la indecencia es inevitable. El bautismo de la nueva fuerza izquierdista será con dinero sucio lo que dará más efecto a nuestro propósito. Dirán que van a cambiar la mierda, pero en verdad, desde su propia financiación, desde las mismas técnicas para salir a la fama, son lo mismo"

¿Se imaginan un nuevo partido de izquierdas decente? ¿Qué criticarían entonces los del PP y los del PSOE? NADA. No tendrían argumentario y sólo se hablaría de lo que hay que hablar: el robo de los ricos y de las grandes empresas; el hambre; la malnutrición infantil; la esclavitud; el saqueo con los impuestos; la falta de oportunidades... Y el Nepotismo.

El Sistema es muy pillo, y como la clave para controlar el inconsciente colectivo a través de la guerra entre bandos y banderas, todos corrompidos hasta el tuétano, es la misma burguesía y el mismo nepotismo que flota desde trajes galantes y camisas de cuadros destartaladas, se ha creado un invento que es Podemos, y que no es más que un ataque de blindados dirigidos al inconsciente.

Yo espero a otro partido político, el auténtico de izquierdas, el de los decentes que quieren mirar a un pueblo que llora y no a un sueldo aristocrático. Pero esa espera es una utopía porque el Sistema que rige en el ático del templo jamás lo permitirá. La avaricia siempre domina, aunque como bien revela Podemos desde diferentes estéticas.

jueves, 30 de noviembre de 2017

“OPERACIÓN CATALUÑA”: LA JUGADA MAESTRA QUE ENCUMBRE A MARIANO RAJOY EN EL PODER.



El 26 de julio de 2017 Mariano Rajoy, presidente de España, declaró como testigo en el juicio del caso Gürtel donde explicó que la financiación ilegal de su partido, los sobresueldos, el dinero negro y los billetes sucios que habían zanqueado por el Partido Popular eran completamente falsos. Su credibilidad sucumbía a los subsuelos pero el Sistema, conglomerado clandestino que regenta en la sombra, y sostiene, al Régimen del 78, no podía permitir el derrumbe de una fuerza política conservadora que pervierte, con tanta habilidad, la mente libre de sus ciudadanos, y que compra la decencia, con tanta maña, a buena parte de los españoles.

El Partido Popular arriaba hacia los infiernos pues, es muy difícil sostener tanto sadismo a la hora de apropiarse del billete ajeno; sin embargo, el Sistema iba a realizar una maniobra en forma de hoz que para rescatar al PP, al mismo tiempo, que iba a arrojar una balacera brutal contra la nueva socialdemocracia llamada Podemos, disidencia controlada y prefabricada en los laboratorios del psicoanálisis sociológico, para experimentar, si la implosión del Régimen del 78 podía ser posible.

Asimismo, si la gente pobre y la ciudadanía libre se une con el mismo grito no-ideológico contra el régimen, el Sistema tendrá que sentarse a negociar. En lo más interno del Sistema afloraba un miedo que debía ser canalizado y proyectado hacia la plebe; el Partido Popular debía renacer de sus fuegos y, sobre todo, la Constitución debía ser rebautizada como emblema de cohesión comunitaria. Para ello, el Sistema escribió la "Operación Cataluña".

Esta maquinación psicoanalítica debía apelar al inconsciente patriótico de catalanes y españoles en una guerra dialéctica que implicara a todo el estado. Cataluña debía ejercer un acto unilateral de independencia. El golpe secesionista debía enemistar a los ciudadanos libres bajo dos banderas: la catalana independentista y la española. Y para que curtiese efecto, todos los tanques y aviones militares mediáticos debían irradiar el conflicto a través de todos los medios de propaganda, con un despliegue masivo y mayúsculo.

Así, el 1 de octubre de 2017 iba a ser la fecha de la gran farsa. Primeramente, en septiembre, los grandes medios de comunicación debían municionar a la mente colectiva con una batería apocalíptica desde el lema agónico de "España se desmiembra", algo así como: "España ha muerto".  Y de esta forma, en ese 1 de octubre histórico se abrían colegios por toda Cataluña y todo el mundo votaba un referéndum que logró el 90% del "sí a la independencia" del territorio catalán.

Mariano Rajoy, presidente de España, capitán de un poder real limitado e intendente del Sistema, anunció la aplicación del Artículo 155 de la Constitución que el Senado aprobó el 26 de octubre de 2017 con 214 votos a favor y 47 en contra,  ante la celebración de una manada fanática nacionalista rojigualda. Este artículo implicaba cesar a la jefatura suprema de la Generalitat, la aniquilación de los poderes del Parlamento catalán, la fiscalización de la policía autonómica de esa región y la convocatoria de unas elecciones. Nadie tiene ni puta idea de cuál es el Artículo 154 o el Artículo 156, ni siquiera de qué artículos regulan el trabajo y la vivienda digna, pero como el 155 lo dice tanto la tele... En fin, Junqueras terminó en la cárcel y Puigdemont se exilió a Bélgica.

El patriotismo barato, y su instrumento más efectivo, la ideología política, es el mecanismo más solvente de engaño masivo. Esta guerra psicológica es más potente que la creación de una "supuesta" Segunda Guerra Civil. Ahora, catalanes parlan catalán y salen con banderas independentistas a insultar y pegar a los españoles que izan también su bandera y su nacionalismo; y también, los hispanos salen a golpear a los secesionistas. Pobres borregos, no son más que peones enfermos de un Sistema que se ríe de ellos. Todo lo que sucede es un juego de oligarquías.

El 1 de octubre de 2017 los policías y guardia civiles sacaron a hostias a muchas personas de los colegios electorales, y esos ciudadanos catalanistas, secuestrados por una xenofobia dantesca defienden a sus "Mossos ", pero olvidando, las hostias recibidas por éstos, que llevan metiéndoles toda la vida, como en 2011, cuando fue la policía catalana la que repartió garrotazos contra el Movimiento 15-M acunado en Barcelona de manera pacífica. Eso se les olvida
¿Y esta "Operación Cataluña" que implica realmente?

  1. La división y la fractura social entre ciudadanos por su ideología política. Ciudadanos que, de unirse contra el Régimen, podrían dar un susto al Sistema que gobierna en la sombra.
  2.  El rescate de la Constitución y la repatriación de los apátridas que habían defecado contra ella.
  3. El reverdecer del Partido Popular como partido democrática, constitucionalista, legal, de probidad ética y normativa.
  4. La golpiza brutal contra Podemos que queda arrinconado como partido marginal que está al lado de quiénes quieren romper el país.
  5.  El reconocimiento del Artículo 155 como elemento unificador y portador de una higiene moral indispensable.

Con este panorama, un Rajoy enfangando por el cambalache y con las horas contadas en Moncloa es libertado por el Sistema en una jugada psicoanalítica maestra, coadyuvada, por los más poderosos medios de comunicación de masas: exiguos mercenarios.

Y ahora, la gente ve al Partido Popular como los guardianes de la paz, la legalidad, la justicia, la moral... Cuando han derruido las esperanzas y la dignidad de millones de personas con el paro; el hambre; los desahucios; la precariedad intelectual, universitaria, laboral y filosófica; los impuestos sangrantes del recibo de la luz... Y todo al servicio del Sistema, claro. El Partido Popular ha rescatado la democracia, ha defendido junto con el Rey Felipe la legitimidad frente al bandolerismo. ¡Ellos son los héroes y las heroínas!

Podemos, nuevo referente de izquierdas a la espera de aniquilar al PSOE como los soldados nazis que se quedaron en pleno invierno en las fauces de Moscú, en 1941, salen en defensa de los independentistas y caen en la trampa burda de los primerizos en psicoanálisis.

Al final, el núcleo duro morado echa a la puta calle a Dante Fachín, el secretario general de Podem Catalunya, que estaba a favor del referéndum: es el caciquismo del jefe supremo estalinista, un tal Pablo Iglesias. Un gesto que demuestra el autoritarismo de unos pocos, que además, son varones. Pero, lo cierto, es que "los violetas", con la filosofía de aceptar la autodeterminación de los pueblos, copulan un miedo añadido a la población mayoral, y se esparce, el rumor de que "con estos desnortados, España se convierte en los Balcanes". Al final, el PP se emerge como el único garante de la estabilidad nacional en todo el territorio aunque no haya enclave territorial donde no tengan un caso de cohecho.

Los pobres izan la bandera de España y dicen "hay que defender la nación". Los catalanes secesionistas levantan también su bandera, engañados por unos terratenientes que les dejaron en la miseria y se llevaron lo robado a Andorra, ¿un poquito cerquita, no? Qué triste... Ciudadanos que deberían luchar unidos contra la injusticia social y gritar contra oligarcas tiránicos, se tragan el cuento de "catalanistas" y "españolistas", y se matan entre ellos en plena calle, cuando ambos bandos no tienen ni para comer. Los tontos pendientes de las banderas nacionales mientras los Altos Reyes les roban cada bandera de papel de euro... Sin la ideología política no podrían domeñar a  la ciudadanía que nació desnuda, sin banderas. Pero la utopía de quemar todas las banderas y elevar la sílaba comunitaria de la honestidad humana parece inverosímil.

La fauna social hispana-catalana se mata en la calleja más pobre, y mientras tanto, se obstruye mediáticamente el saqueo de los Grandes Poderes: la clase política, la policial, la judicial y la universitaria. Todos ellos por encargo del Sistema como empleadores alunados de una histeria infinita en la que los únicos culpables son los propagadores del insondable analfabetismo.
¿Es casualidad que el referéndum catalán fuese el 1 de octubre? Pues la Fiesta Nacional de España es el 12 de octubre...

La amenaza de secesión catalana y la posible ruptura de España ha colado. Los peperos renacen de su crisis más bestial y se sientan en el trono con seguridad y firmeza. Y además, las élites catalanistas, se cubren en sus grandes políticos (rebautizados como héroes en busca de la libertad de un pueblo oprimido) para acallar la miseria y el desfalco de la gente). Rajoy se queda, el Régimen del 78 resiste y está más fuerte que nunca; el Sistema puede estar relajado. Encima, ahora con Podemos la pulsión de manifestación ha sido perfectamente sublimada...

martes, 28 de noviembre de 2017

La Democracia: Una dictadura del Inconsciente





La dictadura como forma de gobierno se impuso en épocas pasadas, combinándose con la llamada democracia. La primera, era selvática y deambulaba en el plano de la consciencia. La segunda, estaba articulada bajo un engaño adscrito al misterioso estado de inconsciencia: el objetivo era ocultar la verdadera dictadura encubierta.

La dictadura se propagó para emanar un terror inefable. en que la evolución psicológica era muy pobre, el mundo estaba salvaje y no había el suficiente desarrollo a nivel de neurociencia.

En los años 30, Hitler y Stalin no necesitaban más que sus manos opresivas para aplastar a todos aquellos que no aceptasen sus leyes de pensamiento. La dictadura, por sí sola, servía para engendrar un clima de horror donde todos y todas debían doblegarse ante la Idea Suprema del Régimen.

Frente a las dictaduras nazis y bolcheviques en Europa se extendían las democracias francesas e inglesas. En Inglaterra hombres como: Stanley Baldwin, Neville Chamberlain o Winston Churchill; y en Francia, hombres como Albert Lebrun representaban una supuesta democracia que atentaba directamente contra los derechos humanos y la dignidad de los negros del África, quienes eran tratados como esclavos al mismo tiempo que desvalijaban los recursos naturales de sus países.

La dictadura se enarboló para ilustrar un mal visible que debía ser rescatado por su antagonista: la democracia, la liberadora. La democracia fue exhortada como la vía más ecuánime con un lema por el cual es el ciudadano libre el que tiene el poder para cambiar a sus gobernantes, y por ende, las cosas injustas que les parece mal. La gran pregunta a plantear sería qué poder se cambia realmente, ¿es el poder cutáneo o el poder real?

Pero en verdad, esa diferencia de consciencia entre esas dos formas de regencia son falsarias. Sólo existen en el plano del significante, porque las dos, son hijas de una misma madre satánica. La dictadura exterioriza el mal que la democracia endulza, oculta y disfraza.

En la actualidad, la gente cree que la democracia es el sistema más justo; sin embargo, lo que desconocen es que tras esa estructura de elección hay algo más tenebroso. La ciudadanía se cree libre al tener la oportunidad de cambiar de gobernantes cada cuatro años, o cada ocho; e incluso, después de catorce. Los pobladores se dirigen a los colegios electorales, agarran un papelucho y lo meten en una cacerola de madera, y con ello, han tomado conciencia; han empuñado su poder. Pero, ¿qué sucedería si toda la clase política estuviese intervenida por grupos todopoderosos que anidan en la sombra y no salen en los telediarios? ¿Qué se estaría votando entonces? ¿Qué poder tendría el ciudadano en una supuesta democracia?

El Sistema, clan omnipotente que acaudilla en la penumbra sabía que la dictadura era un sistema político vulgar, fútil, mameluco: demasiado evidente. La dictadura sólo opera en la consciencia inmediata. Ahora bien, la democracia concentra un desarrollo psicológico muy superior. Pues, con la dictadura llevas a los populachos al norte a hostias, sin embargo, con la democracia, los llevas al norte acaramelando al gentío con la seducción de que ellos tienen el poder y eligen su propio camino.

Los grandes medios de comunicación venden la idea, en función de quiénes les paguen, de que una ideología política u otra es la mejor, aunque toda la clase política está controlada por grupos clandestinos, regidores del Máximo Poder y controladores de la gran farsa entre gobiernos amancebados y disidencias dominadas.

Con la democracia no eres libre. Tu poder es ilusorio. La dictadura es una cacicada zoquete: salvajismo irracional carente de desarrollo cognitivo, filosófico y espiritual. Sin embargo, la democracia, sistema soberano para engatusar al inconsciente colectivo, es la mejor artimaña para hacer creer al gentío que ellos con su voto pueden cambiar las cosas.

La democracia es una dictadura del inconsciente, misteriosa y laberíntica. La democracia es una forma superior de dictadura; es la evolución intelectual de ésta. 

Si coloco a un gobierno que reparte ensaladas de hostias y apruebo la tortura y la muerte contra los gobernados, antes o después, habrá una revolución para derrocar a ese gobierno, pero, si les digo a los ciudadanos que ellos tienen el poder con su voto, y como grupo oculto me parapeto en los partidos políticos engendrando una guerra dialéctica de izquierdas y derechas, donde los culpables son los primeros o los segundos, la gente estará disuadida, creyendo, que con su elección de urna las cosas puedan cambiar. Luego no cambia nada, todo es lo mismo: hambre, desigualdad, paro, injusticia, expropiación tiránica e impuestos masivos... Así lleven unos o unas ropajes jipis o monarcas, nada cambia porque los gobernantes obscuros de la nación siguen siendo los mismos, pero esa guerra no la vas a lidiar porque su poder es invisible.

Bienvenidos a la democracia, una ilusión para adormecer la respuesta mental del ciudadano inmerso en la quimera de que él tiene el poder, cuando, en verdad, no tiene ninguno. La democracia es la dictadura del inconsciente porque, embebidos en el área de lo onírico, creemos tener un poder real que en verdad es ilusorio. Y los ilusionistas que lideran la sociedad desde el espectáculo hasta la justicia y la política, lo saben: por eso, sólo reclaman su parcela de poder. 

La democracia es la forma de gobierno más solvente para enjaular la respuesta crítica de la ciudadanía, narcotizando, a todo el potencial intelectual libre. Ahora, los políticos repiten hasta la saciedad ese eslogan de "los demócratas", es decir, "los farsantes", que reclaman la supremacía nacional adueñándose de las máximas almas posibles, trabajo inconsciente cardinal para el Sistema, los gobernantes del crepúsculo, los terratenientes del poder real, los que siempre permanecen ocultos.

viernes, 26 de mayo de 2017

¿Por qué el "Che" Guevara fue ensalzado como ídolo? Porque el Sistema es racista. Y Guevara era blanco, de raza aria.

Ernesto Guevara de la Serna.




El Sistema, grupo clandestino que gobierna en la sombra hizo florecer el valor revolucionario como forma de sofocar una posible revolución paralela que podría ser muy peligrosa a sus intereses de control de la mente humana. Para ello, enalteció a una serie de personajes que debían encabezar dicha farsa, todo basado en el personalismo que siempre sume al sujeto social en la más indecorosa servidumbre.

En este sentido, Ernesto Che Guevara de la Serna fue el perfil a ensalzar. Un sujeto sediento de fama, de una familia burguesa, que no había conocido la palabra pobreza en su puta vida. ¿Y por qué? Porque era blanco. Un argentino blanco que se las daba de ario y que se sentía superior al mulato.

Este tío, cuentan, que fue un guerrillero, que con su ayuda divinal, logró ser uno de los artífices de la Revolución Cubana, que en 1959, derrotó a la dictadura de Fulgencio Batista. Pero lo cierto es que era un pésimo estratega militar, de escasa disciplina; y encima, con una afección asmática terrible que le impedía moverse en el escenario de batalla. 

¿No había guerrilleros cubanos, superiores tanto a nivel intelectual como a nivel militar, al Che Guevara para enaltecer en una bandera? Por supuesto, pero El Sistema, racista de base, no podía permitir que un mulato liderase la mística revolucionaria, (que no es más que una farsa llevada a cabo por mercenarios que encontraron en la religiosidad guerrillera una forma de dominar al inconsciente colectivo, sustituyendo un sistema tiránico por otro), y por ello, engendraron la fábula de un blanco, un ario argentino de gran poder fotogénico.

Y todos los cretinos intelectuales con camisetas y banderas de este tío, sin saber que no es más que un invento racista del Sistema. Un grupo todopoderoso que se negaba a mitificar el semblante de un no-ario, un mulato cubano; y que por ello glorificó a este galano de incompetencia militar y pensamiento xenófobo. 

¿Por qué no se idealizó el semblante de un guerrillero cubano? Porque el Sistema, que todo lo domina en la caverna, es racista de alma, pensamiento y entrañas. Luchadores cubanos superiores al Che, en lo filosófico, intelectual, espiritual y militar había centenares, pero eran mulatos...

Las figuras de las que se hace publicidad, como las del Che Guevara, son inoculadas por el Sistema. Este grupo lo domina todo, y lo que tú ves, oyes, hueles y sientes, está condicionado por la propaganda que ellos hagan. Y el 90%, como corderos, siguen el aliento del foco...

Es el gran Ernesto Guevara de la Serna... el axioma del máximo racismo del ario frente al mulato.

El día que Freud amó a Mussolini





En 1933, Freud recibió a una paciente de Roma, de Alta Cuna, como todos a los que ayudaba Sigi, a cambio de grandes cantidades de dinero: el único amigo del médico vienés. 

El papá de la joven, fascista e íntimo amigo del dictador italiano, que ya llevaba 11 años en el poder con la imposición de un régimen coloreado por atrocidades, y sumado, con las carbonizaciones de toda libertad de expresión bajo una táctica de terror basada en la violencia humanitaria, pidió a Freud que le dedicara un libro para el Duce, y Freud, eligió Por qué la Guerra. Después, le dejó una dedicatoria lisonjera que loaba hacia los cielos al dictador norteño:


 "A Benito Mussolini, con el saludo respetuoso de un hombre viejo que reconoce en la persona del dirigente un héroe de la cultura".


 Y a continuación, firmó. ¿Por qué eligió precisamente el libro de Por qué la Guerra? ¿Puede ser que lo hiciera para enaltecer la figura viril y militar del dictador italiano?

En cualquier caso, Freud, burgués de raíz, con sed de fama y poder, no tuvo reparos para ensalzar la figura de un tirano, puesto a que ello, seguramente, le proporcionaría más pacientes, y por tanto, más dinero a sus arcas. Las palabras pueden disiparse ante el testigo mudo del viento, pero los escritos, sentencian e ilustran la catadura moral del personaje.


miércoles, 24 de mayo de 2017

¿Por qué perdió La Alemania Nazi la Segunda Guerra Mundial?









Hay muchas explicaciones políticas de por qué los nazis perdieron la Segunda Guerra Mundial. Sin dejar de mencionar: los fallos militares, como el no arrasar a Gran Bretaña, como invadir a la Unión Soviética sin tener consideración a la climatología infernal rusa, como querer adueñarse de África o como la declaración de guerra contra los Estados Unidos.

Hitler fue un psicópata que de haber adherido a su causa a los judíos hasta habría podido resistir el avance de sus enemigos. Pero ante todo, fue un demente inventado por el Sistema. Se creó a una súperpotencia militar de carácter alucinatorio, bajo las órdenes de un chalado que desarrolló prácticas satánicas de muerte y de tortura, que posteriormente, sería liberado por otras potencias de igualdad maléfica. Por ejemplo, Hitler mató a 7 millones de judíos pero Stalin mató a 10 millones de ucranianos, la mitad niños, en una hambruna deliberada conocida como Holodomor, quitándoles hasta la última migaja de alimento.

La Alemania nazi era racista, por supuesto, y cometió unos genocidios espeluznantes. Pero no dejemos de mencionar lo siguiente: Gran Bretaña era racista y tenía a toda la India sometida; para los mayores colonizadores del mundo, los indios eran subhombres destinados al sometimiento. Stalin era racista también contra los judíos a los que deportó de manera subliminal a Birobiyán; además de sus matanzas de hambruna contra los ucranianos. Los franceses tenían sus colonias en África donde sometían brutalmente a los aborígenes, en trabajos de esclavitud y sueldos de miseria mientras expropiaban todos sus recursos naturales. Y por último, los Estados Unidos eran xenófobos a muerte contra los afroamericanos, a los que trataban como animales, quienes además, crearon campos de concentración con ciudadanos japoneses de igual crueldad que los de los nazis.

Es sencillamente enloquecedor pensar que una sola potencia, a pesar de su gran poder militar y su materia humana sobresaliente, (la Alemania nazi) podía arrasar en soledad contra tres titanes (Gran Bretaña, Unión Soviética y Estados Unidos), y más, teniendo de aliados a una Italia militar de poderío de segundo de orden, y a una Japón anárquica que en nada colaboró con los teutones.

En mi opinión, la derrota nazi se debe a que el Sistema, grupo clandestino de máximo poder que gobernaba entonces en la sombra, y gobierna ahora, no le interesaba la dominación nacionalsocialista en el mundo, y hay una respuesta filosófica: la supremacía de una súper-raza, la que predicaba la Alemania nazi, por encima de todas las demás, sin oposición, no podía financiar la base ontológica que el Sistema necesitaba para someter a los seres humanos. Sin embargo, la idea comunismo-capitalismo sí refrendaba esa posición dualista que el Sistema necesitaba.

Es por eso que los nazis son derrotados por la Unión Soviética racista de Stalin y los Estados Unidos racistas de Harry Truman, en dos frentes separados que se llegan a encontrar. El bando que gana no es el que predica la superioridad racial de unos arios rubios de ojos azules que no tienen oposición, sino la unión dual de dos rostros (comunismo-capitalismo), que en pugna ficticia, pueden esclavizar a las personas humanas bajo la directriz de dos hemisferios aparentemente diferentes.

Tras la Segunda Guerra Mundial, dos estados quedaron separados dentro de Alemania, el occidental, comandado por Estados Unidos, y el oriental, liderado por los soviéticos, y de ahí nació la Guerra Fría, con el choque de dos ideas  fantasmagóricas disputándose el orden mundial.

Ese súperhombre nietzscheano desvirtuado por los nazis a su propio beneficio y que nada tiene que ver con el que describió Nietzsche, de un ente Supremo de piel aria, por encima de los demás hijos de la Tierra, sin oposición racial alguna, no interesaba filosóficamente hablando a los verdaderos líderes de la Tierra, los jefes en la penumbra, los que fecundaron la Segunda Guerra Mundial en 1939.




¿Y por qué Stalin y Hitler no se aliaron? Porque lo cierto es que los soviéticos, en su lucha de clases, habían trasladado la idea del súperhombre nieztscheano, también distorsionado, para su propio lucro, pero a través de la sociología: donde unas clases sociales eran superiores a otras. Si se hubieran aliado los dos conceptos el binomio no habría podido fortalecer la necesidad dualista de confrontación que el Sistema necesitaba para dirimir al individuo.

De ahí, que el Sistema pusiera todas las armas para que Hitler rompiera su pacto con Stalin de no agresión firmado en 1939, cuando ambos dictadores se repartieran Polonia: cuando bolcheviques y nazis atacaron desde dos lados opuestos cometiendo el genocidio, la tortura y la deportación contra los polacos, pues eran la misma raza de asesinos. 

Asimismo, cuando los alemanes entraron en territorio rojo en 1941, en el momento estacional más indicado, para que los soviéticos pudieran resistir, con una brigada de choque feroz, y esperar así, a la contrariedad temporal del invierno más terrible donde los rusos eran los mejores, sobre todo, con su brigada siberiana, el colapso germano estaba asegurado. Algo que más adelante, se corroboraría, con el giro que dio la guerra tras la derrota hitleriana en Stalingrado. Hitler aseguró que los servicios secretos alemanes le habían engañado sobre el poder militar soviético (en una conversación secreta grabada por un ingeniero, Adolf Hitler se asombraba de los más de 30.000 tanques soviéticos que había derribado, y aún así, los bolcheviques resistían), pero para mí, fue el Sistema quien le metió en la madriguera llamada Unión Soviética. 

El Sistema dinamitó Pearl Harbor para que Japón sólo se preocupase de Estados Unidos y no interviniera en la Unión Soviética. Los errores del Eje fascista estaban calculados milimétricamente. Cuando los soviéticos recuperaron el territorio perdido por las hordas nazis, se dirigieron a atacar Berlín, con la ayuda de un segundo frente estadounidense-británico que entró por Normandia (Francia). Era la guerra en dos orillas separadas que Alemania no podía resistir: Estados Unidos y La Unión Soviética derribaron el imperio nazi, y con ello, se edificó la sociedad dualista (capitalista-comunista) que el Sistema necesitaba para domeñar al inconsciente colectivo.





De esta forma, el Sistema pudo imponer con la derrota nazi su modelo bicerebral: comunismo y capitalismo, desde el semblante estadounidense combinado con el soviético. Un imaginario prefabricado que procreaba la oposición que el Sistema sí requería para su dominación.





Éste sería el nuevo mapa de Alemania tras la derrota nazi en 1945. Estados Unidos y la Unión soviética llevan la voz cantante. Berlín quedaría también dividida por las potencias de Los Aliados.





Tras la Segunda Guerra Mundial, el mundo quedaría dividido en dos bloques: el azul-capitalista y el rojo-comunista.





La idea de una súper-raza, de un súperhombre por encima de todos los demás, sin oposición, no interesaba al Sistema. De ahí, la derrota nazi.