lunes, 25 de diciembre de 2017

La triste verdad de Podemos: Los ricos se visten de pobres




El Sistema, que gobierna a toda España en la sombra, sabía que los viejos partidos políticos (PP y PSOE) iban a estar en peligro con el colapso de la crisis económica. El 15-M, de 2011, no fue más que un invento pergeñado por estos grupos todopoderosos con el fin de evitar el terrorismo social, pero, en parte, este movimiento se les fue de las manos. 

Así, en vísperas de 2012 el Sistema ya trazaba una solución para conseguir que la gente siguiera hipnotizada por la ideología política. Por la derecha ya tenían al candidato: Ciudadanos; sin embargo, la izquierda era lo que más preocupaba. En el 15-M, el Sistema lanzó a la calle miles de banderas republicanas como tanques se lanzan al campo de batalla, para dejar claro, que la guerra es de ideologías, y no, de ricos y pobres. Pero, el populacho no picó en su mayoría y el Sistema, sencillamente, tembló.

Con la disolución del 15-M el Sistema fabricó una estrategia más letal: el surgimiento de un nuevo partido de izquierdas, y su nombre, para pitorreo, iba a ser PODEMOS. El lema que los comunicólogos de Cuatro habían realizado en un spot para que España ganara la Eurocopa 2008, cosa que logró.

Debemos decir que ya en 2008, incluso antes del anuncio de la quiebra económica, el Sistema ya sabía lo que iba a suceder y ya se estudiaban perfiles de la exterma izquierda para un nuevo partido político de zurdas.

Pero bueno, así es como se creó Podemos. En 2014 se presentaron a las Elecciones Europeas obteniendo 1.200.000 votos. En 2015, en las Elecciones Generales obtuvieron 6.000.000 de votos: los votos subieron pues los medios de comunicación les pusieron en casa toda la cancha mediática. El foco les iluminó porque el Sistema señaló a la rosa púrpura. No existía, ni existe, una tertulia política televisiva, radiofónica o de Internet que no hable de PODEMOS. En 2016 se volvieron a convocar elecciones en España y se quedaron en 5.000.000 de votos. 

Podemos se presentó como un partido mesiánico, de clase baja y luchadora. Obtuvo su fuerza gracias a su discurso contra las castas, la corrupción y el nepotismo. Quería guerrear contra el hambre, la miseria, el desahucio: la pobreza en suma. Sin embargo, debemos plantearnos una cuestión: ¿Los integrantes de la cúpula de Podemos a qué clase pertenecen? ¿Son luchadores de izquierda o miembros de esa Casta a la que pretenden erradicar?

Carolina Bescansa es un miembro trascendente. Pertenece a una de las familias más ricas de Santiago de Compostela: su familia tiene un imperio farmacéutico como para forrar el váter con billetes de 500. Luego está Ramón Espinar, quien presumía de ser uno de los hijos pobres que la derecha no pudo matar, y su padre, miembro de la Casta del PSOE, como consejero de Caja Madrid se pulió casi 200.000 euros en una tarjeta black. Además, en el año 2008 el papá de Espinar cobró 2 millones de euros gracias a una sociedad dedicada a la construcción, y por supuesto, sin contratar a ningún empleado.

Después tenemos a Pablo Bustinduy, hijo de la exministra de Sanidad del PSOE de Felipe González entre 1993 y 1996, consejera desde 2005 de Red Eléctrica, donde le apoquinan cada año 175.000 euracos. ¡Qué pobreza!

Bustinduy y Espinar, a los 14 años, cuando salían los viernes con los amiguetes seguro llevaban varios billetes de 100... Quien sabe, igual me equivoco y tenían el frigorífico vacío, se acostaban sin cenar y hasta tenían que pedir a Cáritas...

Asimismo, sería interminable hablar de todos los casos: La burguesa Rita Maestre, el burgués Íñigo Errejón, la burguesa Irene Montero... A Luis Alegre le dieron los chavistas, de la mano de Nicolás Maduro, un premio por su tesis doctoral (obviamente a favor del Régimen Bolivariano) con la cantidad de 150.000 dólares. ¿Qué catedrático ha recibido semejante cantidad de dinero por un premio de esta índole? 

Y como no mencionar a los dos líderes de Podemos: Iglesias y Monedero. Monedero es comunista, y los comunistas suelen tener 700.000 euros en el banco, es una cosa muy normal: mi discurso anticapitalista dice que el dinero es muy malo pero luego yo tengo el cajón de los zapatos abrigaditos con billetes de 500. Los 425.000 euros que le dio Venezuela por su asesoría no parecen nimios. Lo que es increíble es que el informe por implantar una moneda común en América Latina, y por el que se le suponen esos 425 palos, sea confidencial, y por tanto, nadie pueda corroborarlo. Claro que como él dijo no cobró ese dinero para comprarse un jaguar (aunque con esa pasta puede comprarse un Ferrari de última gama y un chalet en la sierra madrileña) sino para abrir una televisión, como si lo segundo no fuera más ufano y capitalista que lo primero.

Pablo Iglesias es hijo de una abogada de uno de los sindicatos burgueses (Comisiones Obreras) y de un inspector de trabajo y profesor de Historia, de pobre tiene poco.

El Sistema, de inteligencia supradivinal, sabía que si colocaba a pobres auténticos, a gente decente al frente de un partido nuevo de izquierdas las columnas del templo de los reyes de España en la sombra iban a bailar. La clave era coger a ricos y disfrazarlos de pobres. La clave era poner a indecentes en un discurso decente. La quintaesencia era poner a ufanos y egotistas con una sed de poder y dinero bestial al frente de ese partido izquierdista. El burgués se tenía que vestir de mapuche.

Podemos es la refracción más límpida de que los ricos se visten de pobres. ¿Se imaginan a una persona humilde, sin odio, que ha viajado por los basureros del Tercer Mundo, que ganara 1.000 euros al mes por su participación en política y que haya estado toda su vida cuidando de un hermano menor paralítico cerebral o físico? JAMÁS. Sería capaz de enternecer hasta el más miserable. Provocaría la creación de un modelo moralista que hundiría en la más absoluta miseria al Sistema. Los malos son muy listos, y además, están muy bien organizados. No hay nada mejor que ver a un Espinar hablando sobre pobreza cuando no es más que un ricachuelo y un vividor.

El Gobierno de Venezuela, de credo chavista, pagó 7.000.000 de euros a CEPS, por donde circulaban los miembros podemitas, y después, se fundó Podemos. Pero antes, los chavistas les presentaron a los iraníes, quienes les darían una televisión para promulgar sus discursos y así conquistar el poder. El Sistema financió estas dos operaciones. Es una jugada maestra, psicoanálisis puro del inconsciente: por un lado asciendo a unos izquierdistas que defienden un discurso loable, que critican un régimen podrido y abyecto, pero, por otro lado, estos zurdos han sido adoctrinados por fundamentalistas del Tercer Mundo que oprimen a sus ciudadanos y los lanzan a la miseria (Venezuela) con la suma de una represión policial de muertes y más muertes.

La gente se informa con facilidad de lo que sucede en Venezuela. Del hambre en las calles; de los asesinatos policiales; del desprecio a la vida con atracos que eliminan a seres humanos que fenecen como hormigas; por no hablar de las corruptelas de un gobierno lunático. Y claro, los dirigentes de ese nueva partido de izquierdas van a adoctrinarse en esa nación, y para que de claro, van a salir en las televisiones de esa nación predicando que Venezuela es un ejemplo mundial de democracia, seguridad y amor. Y por supuesto, van a salir en la televisión iraní defendiendo a ultranza a los máximos dirigentes de esa revolución comunista-católica. La asociación Podemos-chavismo es una evidencia, y ello se asocia a venezolanos hambrientos que rebuscan en la basura. ¿Hay un plan más certero que crear un nuevo partido de izquierdas capitaneado por burgueses y ufanos en busca de dinero y fama, y encima, enalteciendo y cobrando de regímenes dictatoriales que conducen a sus pueblos a la inanición?

Dos son las claves capitales para que España siga en el fango: 

1. Crear un partido político de izquierdas capitaneado por burgueses que jamás conocieron el hambre o la miseria.
2.  Crear un partido comunista financiado por una teocracia tiránica y por un país tercermundista en quiebra.

Podemos eliminaría una Casta de Derechas para colocar su propia casta particular. No es baladí el hecho de que todos los integrantes de la cúpula podemita eran presentadores, tertulianos o reporteros de la televisión vallecana (después pagada por Irán) que les dio a conocer: son una tribu cerrada. El que no es del clan leninista y elitista no tiene ninguna posibilidad de llegar a lo más alto.

Los miembros de Podemos de primera fila fueron estudiados por los psicoanalistas extranjeros más reputados. Cada integrante ha sido minuciosamente diagnosticado. Monedero, Iglesias, Espinar, Bustinduy... ¿Quiénes son realmente? ¿De qué está compuesto sus almas? Son entes sedientos de fama y poder, y como fin supremo persiguen el dinero (a través de la butaca de oro de 22 kilates). No les importa nada la gente que sufre o las injusticias que el Sistema impone, sólo mueven iris por poltronas y por micrófonos que alumbran a grandes muchedumbres. La codicia es incompatible con el amor al pueblo. El arribista no es hijo del honrado. Además, cuanto más miseria haya más poder tendrán: se sentarán en la cima del poder y no cambiarán nada. Porque el Régimen no manda, sino el Sistema.

Los paladines de Podemos son ricos que se visten de pobres. Se ponen una camiseta de mercadillo de tercera mano (ya sea a cuadritos o de una misma tonalidad), se dejan criar la barba o la coleta, se ponen un maquillaje sencillo y pulseritas, y ¡Ala! ¡Ya somos pobres! Sin embargo, la verdad es que todos son hijos de la burguesía, y ésa es el quid de la cuestión. Los pobres son difíciles de corromper, y por ende, controlar. Menos aún esa minoría decente que detesta el dinero y se enrojece ante actuaciones mediáticas.

"Si nace un partido de izquierdas liderado por gente pobre sería muy difícil de controlar. Lo más peligroso es el estatuto moral que podrían propagar. La clave para el Sistema es bautizar un partido de burgueses disfrazados de pobres: ésa es la disidencia política necesaria. Predicarán lo contrario de lo que son, y en esa tesitura, seguiremos embarrando el espectro político. La guerra de banderas y odios permanecerá. Y sobre todo, la gente se resignará, y dilucidará, que no hay salida posible, que todo es Basura y que la miseria fruto de la indecencia es inevitable. El bautismo de la nueva fuerza izquierdista será con dinero sucio lo que dará más efecto a nuestro propósito. Dirán que van a cambiar la mierda, pero en verdad, desde su propia financiación, desde las mismas técnicas para salir a la fama, son lo mismo"

¿Se imaginan un nuevo partido de izquierdas decente? ¿Qué criticarían entonces los del PP y los del PSOE? NADA. No tendrían argumentario y sólo se hablaría de lo que hay que hablar: el robo de los ricos y de las grandes empresas; el hambre; la malnutrición infantil; la esclavitud; el saqueo con los impuestos; la falta de oportunidades... Y el Nepotismo.

El Sistema es muy pillo, y como la clave para controlar el inconsciente colectivo a través de la guerra entre bandos y banderas, todos corrompidos hasta el tuétano, es la misma burguesía y el mismo nepotismo que flota desde trajes galantes y camisas de cuadros destartaladas, se ha creado un invento que es Podemos, y que no es más que un ataque de blindados dirigidos al inconsciente.

Yo espero a otro partido político, el auténtico de izquierdas, el de los decentes que quieren mirar a un pueblo que llora y no a un sueldo aristocrático. Pero esa espera es una utopía porque el Sistema que rige en el ático del templo jamás lo permitirá. La avaricia siempre domina, aunque como bien revela Podemos desde diferentes estéticas.